Parlon defiende el dispositivo de los Mossos y apela a la responsabilidad familiar ante la convocatoria de «Blocus»
La consejera de Interior de la Generalitat de Cataluña, Núria Parlon, ha manifestado este miércoles que el cuerpo de los Mossos d’Esquadra se encuentra preparado para gestionar la nueva convocatoria del movimiento conocido como «Blocus», prevista para el próximo sábado en Barcelona. Durante su comparecencia en el Parlamento catalán, la titular de Interior ha instado a las familias a involucrarse para evitar que los menores participen en estos incidentes, tras los disturbios del pasado fin de semana que resultaron en 133 detenciones y 450 identificaciones.
Acompañada por el director de la Policía, Ferran López, y la comisaria jefa de los Mossos d’Esquadra, Silvia Catà, Parlon ha defendido la gestión del dispositivo policial previo, calificado con un nivel dos de riesgo. La consejera ha definido los sucesos como un fenómeno «nuevo y sin antecedentes», asegurando que, tras el análisis de lo ocurrido, la administración puede abordar las futuras convocatorias con la dimensión operativa correspondiente para evitar que se repitan episodios de violencia urbana.
La responsable de Interior ha subrayado la importancia de la intervención del sistema institucional y familiar en la protección de los menores de edad. Según Parlon, muchos de los jóvenes que participan en estas conductas, estén organizadas o no, son «arrastrados por un efecto tribu o de masa». En este sentido, ha solicitado a los progenitores que asuman la responsabilidad sobre los contenidos digitales que consumen sus hijos, calificando las convocatorias de disturbios como «trampas» para la juventud.
De cara a la jornada del próximo sábado, la consejera ha anunciado un incremento en las labores preventivas de los Mossos d’Esquadra con el objetivo de reducir el número de detenciones mediante la disuasión previa. «No le podemos pedir milagros a la policía ante un fenómeno que es totalmente diferente», ha indicado Parlon, remarcando que el civismo juvenil es un desafío que trasciende la gestión del gobierno de turno.
En el plano demográfico de los incidentes, el director de la Policía, Ferran López, ha aportado datos estadísticos para evitar la estigmatización de colectivos específicos. Según el informe oficial, el 64,8% de los detenidos en los pasados disturbios poseen nacionalidad española, mientras que el 32% son extranjeros y el resto se encuentra en proceso de determinación. Parlon ha insistido en que no se debe criminalizar a los jóvenes por su origen o color de piel, señalando que los participantes «podrían ser los hijos de cualquiera».
Por último, la comisaria jefa Silvia Catà ha precisado que, aunque no se trata de una amenaza generalizada para la seguridad pública ni de un fenómeno que afecte a la totalidad de la juventud catalana, sí constituye un «foco concreto de riesgo». Catà ha reafirmado el compromiso de la policía autonómica de actuar con determinación para garantizar el orden público y la seguridad ciudadana en las próximas horas.


