El GAFI excluye a Bulgaria y Mónaco de su lista gris y refuerza la vigilancia sobre activos virtuales
El Grupo de Acción Financiera (GAFI), organismo multilateral encargado de establecer los estándares internacionales contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, anunció este viernes la exclusión de Bulgaria, Costa de Marfil, Mónaco y la República Democrática del Congo de su denominada «lista gris». Esta decisión, tomada durante su última reunión plenaria, certifica que estas jurisdicciones han implementado mejoras significativas en sus marcos regulatorios y sistemas de supervisión financiera.
La salida de estos cuatro países de la categoría de jurisdicciones bajo vigilancia reforzada responde al cumplimiento de los planes de acción acordados previamente para subsanar sus deficiencias estratégicas. El pleno del GAFI destacó el compromiso político de las autoridades nacionales de estos estados para fortalecer sus regímenes de lucha contra el blanqueo de capitales (LBC) y la financiación del terrorismo (CFT), lo que les permite operar ahora con un mayor grado de confianza en los mercados internacionales.
Regulación de activos virtuales y amenazas emergentes
Más allá de la actualización de sus listas, el organismo internacional acordó acelerar de forma significativa la aplicación de las Normas del GAFI referentes a los activos virtuales. El pleno reconoció la necesidad urgente de robustecer las defensas nacionales ante el uso indebido de criptoactivos por parte de redes criminales, instando a las jurisdicciones con actividad relevante en este sector a implementar de manera efectiva las salvaguardas técnicas necesarias para mitigar riesgos.
Esta medida busca unificar los criterios de supervisión en un ámbito tecnológico que, debido a su naturaleza transfronteriza y pseudónima, ha sido identificado como una de las principales vías para el lavado de activos y el financiamiento de actividades ilícitas a escala global.
Nueva prioridad global contra el fraude
Finalmente, la institución aprobó un informe calificado de «histórico» que eleva la lucha contra el fraude y las estafas a la categoría de prioridad mundial. Este nuevo marco estratégico proporciona una base operativa para que el GAFI y su Red Global intensifiquen la identificación y desarticulación de organizaciones delictivas dedicadas a estas actividades.
El objetivo central de esta iniciativa es privar a las redes criminales de sus ganancias ilícitas mediante una cooperación internacional más estrecha. Según el organismo, el fraude no solo afecta la integridad del sistema financiero, sino que constituye una de las principales fuentes de ingresos para el crimen organizado, lo que requiere una respuesta coordinada y sistemática por parte de todas las jurisdicciones miembros.


