Impacto y cifras esenciales de la temporada de incendios
Las cifras oficiales sitúan en 118.966 hectáreas la superficie afectada en Galicia durante 2025, con un total de 1.492 incendios. La distribución del terreno quemado muestra una predominancia de matorral y espacios abiertos —alrededor de dos terceras partes— frente a una tercera parte de monte arbolado.
Agosto: epicentro del fuego y sus consecuencias
El verano concentró la violencia del fuego: en agosto se registraron 673 siniestros, que representaron casi la mitad de los episodios y casi la totalidad del territorio arrasado en el periodo analizado. Ese mes provocó medidas de emergencia como más de 2.200 confinamientos y cerca de 400 evacuaciones en núcleos rurales y urbanizaciones periurbanas.
Intencionalidad, respuesta judicial y discrepancias en mediciones
Autoridades atribuyen una proporción significativa de incendios a acciones deliberadas: se estima que más del 70% de los fuegos de agosto fueron intencionados, con varias decenas de causas derivadas a la vía penal y un par de detenciones vinculadas a imprudencias graves. Además, los sistemas de observación por satélite ofrecen estimaciones superiores (por encima de 170.000 ha desde el inicio del verano), lo que resalta diferencias metodológicas en la contabilización.
Lecciones prácticas y propuestas para reducir el riesgo
Para disminuir la recurrencia de fuegos conviene combinar vigilancia, gestión de combustibles y políticas sociales. Medidas como patrullas locales, cortafuegos planificados y campañas de concienciación en explotaciones agrarias suelen ser eficaces. También es clave priorizar la restauración de áreas quemadas para reducir erosión y facilitar la recuperación forestal.
- Incrementar la detección temprana con vigilancia aérea y sensores.
- Promover planes comunitarios de evacuación en municipios vulnerables.
- Incentivar prácticas agrícolas que reduzcan material combustible.
Las cifras de 2025 muestran que la gestión del paisaje y la persecución de los responsables tienen la misma importancia que la capacidad de extinción: sin prevención no bastan los recursos de emergencia.


