El hijo de Francisca Cadenas detalla ante el juez el comportamiento sospechoso de los investigados la noche de la desaparición
José Antonio Meneses, hijo de Francisca Cadenas, ha prestado declaración este lunes ante el Juzgado de Instrucción de Villafranca de los Barros en relación con la investigación por la muerte de su madre. Tras la comparecencia judicial, en la que estuvo acompañado por su familia, su abogada Verónica Guerrero y el periodista Paco Lobatón, Meneses ha descrito ante los medios de comunicación la actitud de uno de los actuales detenidos la noche en que se perdió el rastro de la mujer, el 9 de mayo de 2017.
Según el testimonio ofrecido, Meneses decidió acudir a la vivienda de uno de los investigados, Julián, movido por una sospecha inicial durante las primeras horas de búsqueda. El hijo de la fallecida relató que, al llegar a la puerta del inmueble, escuchó a una persona con una respiración agitada y en un estado de evidente nerviosismo. Al llamar a la puerta, Meneses observó que el sujeto tardó en responder y que, al abrir, presentaba un aspecto sudoroso e intentó obstaculizar la visión del interior de la vivienda con su propio cuerpo.
Durante la rueda de prensa, Meneses subrayó que la respuesta del investigado fue apresurada, cerrando la puerta casi antes de terminar de negar haber visto a Francisca Cadenas. Asimismo, el hijo de la víctima recordó que, en días posteriores a la desaparición, se escucharon ruidos intensos de martillo y cincel procedentes de la vivienda de los sospechosos, sonidos que ahora, tras el hallazgo de restos óseos en el lugar, adquieren una relevancia distinta para la familia y la instrucción del caso.
En cuanto a la relación vecinal previa a las detenciones, la familia ha indicado que mantenían un trato de normalidad con los investigados. José Antonio Meneses recordó incluso un episodio en el que el autor confeso del crimen se dirigió a él en la vía pública para desearle suerte en la resolución del caso. El hallazgo de los restos de su madre durante los registros policiales ha sido calificado por la familia como un proceso extremadamente doloroso, agravado por la actitud de los detenidos durante las diligencias.
Al término de la jornada judicial, la familia de Francisca Cadenas dio lectura a un manifiesto en el que agradecieron el apoyo recibido por los vecinos de Hornachos y el trabajo de los profesionales de la información que han actuado con rigor. No obstante, lamentaron la difusión de detalles de «dureza extrema» sobre la muerte de su madre en ciertos medios, señalando que dichas informaciones han traspasado los límites del respeto y han generado un sufrimiento añadido e innecesario.
La familia ha hecho un llamamiento al compromiso ético en el tratamiento informativo del suceso, recordando que Francisca Cadenas mantiene sus derechos al honor y a la intimidad a pesar de haber sido víctima de un crimen horrendo. Reclamaron que el dolor no sea convertido en un espectáculo mediático y que se respete la dignidad de una mujer cuya vida estuvo dedicada al trabajo y a su entorno familiar y vecinal.


