Trump insta a Irán a participar en las negociaciones de Islamabad bajo advertencia de represalias
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha instado este lunes al Gobierno de Irán a acudir a la mesa de negociaciones programada para este martes en Islamabad, Pakistán. En declaraciones realizadas en vísperas del vencimiento del alto el fuego, el mandatario estadounidense ha advertido que, de no producirse este encuentro, Teherán podría enfrentarse a consecuencias de una magnitud «nunca antes vista».
Durante una entrevista concedida al programa radiofónico ‘The John Fredericks Show’, el inquilino de la Casa Blanca subrayó la necesidad de que sus homólogos iraníes asistan a la nueva ronda de conversaciones en la capital pakistaní. Aunque Trump no precisó la naturaleza de las posibles medidas de presión en caso de inasistencia, enfatizó que la República Islámica debe negociar un acuerdo que permita la reconstrucción del país bajo la premisa irrenunciable de no poseer armamento nuclear.
Hasta el momento, las autoridades de Teherán no han confirmado su presencia en la cita diplomática, manifestando oficialmente que no se ha tomado una decisión definitiva al respecto. Ante esta postura de incertidumbre, el presidente estadounidense se mostró optimista sobre la posibilidad de alcanzar un pacto que calificó como «justo», insistiendo en que la vía del diálogo es la única alternativa para evitar un agravamiento del conflicto.
En relación con el origen de las actuales tensiones, Trump volvió a justificar la ofensiva militar lanzada el pasado 28 de febrero en coordinación con Israel. Según el mandatario, la intervención fue una medida «necesaria» ante la falta de otras opciones estratégicas. «Hemos hecho un gran trabajo y lo cerraremos. Todos estarán contentos», aseguró el presidente en referencia a la culminación de las operaciones militares y la transición hacia la fase negociadora.
Finalmente, el jefe de Estado norteamericano comparó sus actuales objetivos diplomáticos con el Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC) de 2015, suscrito por la administración de Barack Obama. Trump reiteró sus críticas hacia aquel pacto, al que calificó como un «camino garantizado hacia la bomba nuclear». Asimismo, cuestionó la transferencia de 1.700 millones de dólares en efectivo realizada durante la vigencia del acuerdo anterior, asegurando que el nuevo tratado que pretende suscribir será significativamente más riguroso y beneficioso para la seguridad internacional.


