Salvador Illa defiende el fin de la confrontación y apela a una etapa de «soluciones» en Cataluña
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha manifestado este jueves que la comunidad autónoma ha superado el periodo de «división y confrontación» para adentrarse en una etapa centrada en la transformación y la búsqueda de soluciones. Durante un mensaje institucional emitido con motivo de la festividad de Sant Jordi, el jefe del Ejecutivo autonómico ha subrayado que Cataluña se encuentra actualmente «en marcha» y decidida a afrontar sus retos institucionales y sociales.
Illa ha destacado que, tras observar el pasado reciente y el actual contexto internacional, es posible afirmar que se ha dejado atrás la «parálisis y la indecisión». En este sentido, el presidente ha enfatizado que el momento presente requiere de «confianza y optimismo» para consolidar un proyecto de país que, en sus palabras, necesita la implicación de toda la ciudadanía sin exclusiones.
Uno de los ejes centrales de su discurso ha sido la defensa y promoción del uso de la lengua catalana. El president ha hecho un llamamiento a la unidad para proteger este patrimonio cultural, afirmando que la lengua «nos necesita a todos y a todas» para mantener su vitalidad en el espacio público y social.
En el ámbito de la gestión migratoria, Salvador Illa ha valorado positivamente el proceso de regularización de personas inmigrantes. Según ha explicado, esta medida se llevará a cabo de forma «ordenada» y bajo una premisa de equilibrio entre «derechos y obligaciones». Para el mandatario, la integración de quienes ya residen y trabajan en la comunidad es una pieza clave para la cohesión social del territorio.
Respecto al análisis de la coyuntura actual, el jefe del Ejecutivo catalán ha calificado la situación de la Generalitat como «buena» en términos económicos, sociales y morales. No obstante, ha reconocido que la administración todavía tiene por delante un «camino de mejora» para alcanzar los objetivos de excelencia previstos en su programa de gobierno.
Finalmente, el presidente ha concluido su intervención señalando que la alta participación ciudadana prevista para las celebraciones de la Diada es el síntoma más evidente de una Cataluña «determinada». El mensaje institucional refuerza la línea de estabilidad y normalización institucional que el actual Gobierno de la Generalitat busca proyectar tanto en el ámbito interno como hacia el resto del Estado.


