Vox y PP sitúan en fase inicial la negociación para el Gobierno de Castilla y León
El secretario general del grupo parlamentario de Vox en el Congreso, José María Figaredo, ha confirmado este jueves que las conversaciones con el Partido Popular para conformar un gobierno de coalición en Castilla y León se encuentran todavía en una etapa preliminar. Pese al estado incipiente de los contactos, el representante parlamentario ha manifestado su confianza en que el acuerdo pueda alcanzarse en el corto plazo.
Durante una intervención en el ámbito nacional, Figaredo ha explicado que ambas formaciones están procediendo actualmente al intercambio de los primeros borradores y documentos de trabajo. El diputado ha evitado profundizar en el contenido específico de las reuniones, apelando a la necesidad de mantener la confidencialidad entre los equipos negociadores para garantizar el éxito del proceso y evitar filtraciones que pudieran comprometer el diálogo.
En cuanto a las propuestas programáticas, el también portavoz de Economía de Vox no ha concretado si el principio de «prioridad nacional» —que busca primar a los ciudadanos nacionales en el acceso a viviendas públicas y ayudas sociales— quedará reflejado de forma explícita en el texto definitivo. No obstante, ha recordado que esta es una de las premisas que diversos dirigentes de la formación han avanzado como pretensión para el pacto de gobierno.
El marco temporal para la investidura está condicionado por los plazos legales tras la constitución de las Cortes de Castilla y León el pasado 14 de abril. A partir de esa fecha, la presidencia de la Cámara dispone de un periodo de 15 días para realizar la ronda de consultas con los grupos políticos y proponer un candidato a la presidencia de la Junta de Castilla y León.
Según establece el reglamento, si en el plazo de dos meses desde la constitución de las Cortes no se ha logrado investir a un presidente, la Cámara se disolverá automáticamente, lo que obligaría a la convocatoria de nuevas elecciones autonómicas. Este escenario presiona a ambas formaciones para avanzar en un consenso antes de que expiren los plazos institucionales.


