La Audiencia Nacional evalúa el estado de salud de Jordi Pujol antes de decidir sobre su procesamiento
El expresidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, ha comparecido este lunes ante la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (Madrid) para someterse a un examen médico forense. Esta evaluación clínica, solicitada por el tribunal que juzga la causa sobre la fortuna oculta de su familia en Andorra, determinará si el exmandatario, de 95 años, posee las facultades cognitivas necesarias para afrontar el juicio o si, por el contrario, procede el archivo de las actuaciones contra su persona.
Pujol ha accedido a las instalaciones judiciales minutos después de las 9:00 horas a bordo de un vehículo privado, evitando así la entrada a pie ante los medios de comunicación congregados. El expresidente, que hasta la fecha había seguido las sesiones del juicio de manera telemática desde Barcelona, se desplazó a la capital el domingo acompañado por personal sanitario. El examen médico se realiza de forma previa al turno de declaraciones de los acusados, que estaba programado para iniciarse precisamente con su interrogatorio.
El tribunal, presidido por el magistrado Ricardo de Prada, deberá resolver tras el informe del forense si se ratifica el diagnóstico de deterioro cognitivo que ya acreditaron especialistas el pasado mes de noviembre. En caso de que la sala determine una «demencia sobrevenida», la causa contra el expresidente quedaría archivada sin responsabilidad penal. De lo contrario, la sesión proseguiría con su declaración, en la que el acusado podrá ejercer su derecho a no declarar o responder únicamente a las preguntas de su defensa.
Si la Audiencia Nacional acordara la exclusión de Jordi Pujol del procedimiento, el juicio continuaría con la declaración del resto de los acusados. En ese escenario, el primero en comparecer sería su hijo mayor, Jordi Pujol Ferrusola, a quien la Fiscalía señala como el presunto gestor del patrimonio familiar y del cobro de comisiones irregulares procedentes de diversos empresarios.
La decisión judicial de requerir la presencia física de Pujol en Madrid ha generado una notable repercusión en el ámbito político. Formaciones como Junts y ERC han calificado el traslado de «escarnio», mientras que el actual presidente de la Generalitat, Salvador Illa, realizó una apelación pública al «sentido común» del tribunal. Por su parte, el presidente de la sala justificó la medida el pasado viernes bajo el argumento de comprobar personalmente la situación del procesado y evitar posibles prejuicios relacionados con el «edadismo» que impidieran la celebración de la vista.
El proceso judicial busca esclarecer el origen de los fondos de la familia Pujol en el extranjero, tras una instrucción que ha durado años y que ahora encara su fase determinante con la evaluación de la capacidad procesal de su principal encausado.


