Donald Trump y la primera dama exigen a ABC el cese de Jimmy Kimmel tras sus comentarios sobre la familia presidencial
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, han solicitado formalmente a las cadenas Disney y ABC el despido inmediato del presentador Jimmy Kimmel. La petición surge tras una parodia realizada por el humorista sobre la cena de corresponsales de la Casa Blanca, en la cual se refirió a Melania Trump como una «viuda en espera», días antes de que se registrara un tiroteo durante el evento oficial en Washington.
A través de sus canales de comunicación, el mandatario estadounidense calificó las declaraciones de Kimmel como un «despreciable llamamiento a la violencia» y afirmó que el contenido del programa Jimmy Kimmel Live excede los límites de lo aceptable. Trump vinculó la retórica del presentador con el incidente de seguridad ocurrido el pasado sábado, donde un hombre armado intentó irrumpir en la cena de corresponsales, provocando la evacuación de la familia presidencial y altos funcionarios del gabinete.
Por su parte, Melania Trump se manifestó a través de la red social X, donde describió el monólogo del humorista como «retórica de odio y violencia». Según la primera dama, las palabras de Kimmel no constituyen comedia, sino que son «corrosivas» y contribuyen a profundizar la división política en el país. En su mensaje, instó a la dirección de ABC a tomar una postura firme y cuestionó la permanencia del comunicador en la programación nocturna.
El conflicto se originó a raíz de un segmento en el que Kimmel parodió el evento periodístico, realizando bromas sobre el presidente y utilizando una comparación irónica hacia la primera dama. Estos comentarios precedieron al ataque armado en el hotel donde se celebraba la cena, un suceso que, según el presidente Trump, guarda relación con el clima de crispación que atribuye al presentador de televisión.
La Casa Blanca ha enfatizado que figuras con acceso a los hogares estadounidenses no deberían difundir mensajes que puedan interpretarse como incitaciones a la violencia. La primera dama tildó a Kimmel de actuar bajo la protección de la cadena y exigió responsabilidades a la dirección de Disney ante lo que considera un comportamiento «atroz» a costa de la seguridad comunitaria.
Este enfrentamiento se produce en un contexto de antecedentes previos entre el humorista y la cadena. El año pasado, ABC ya había suspendido temporalmente el programa de Kimmel tras emitir comentarios controvertidos sobre el activista conservador Charlie Kirk. Hasta el momento, ni Disney ni la cadena ABC han emitido un comunicado oficial en respuesta a las exigencias de la familia presidencial.


