El sector vinculado a Errejón apoya el desafío de Emilio Delgado ante la dirección de Más Madrid
La formación política Más Madrid atraviesa una fase de reorganización interna tras el posicionamiento público de destacadas figuras de la corriente «errejonista» en favor del diputado autonómico Emilio Delgado. Este movimiento se produce en un contexto de discrepancia por la modificación del reglamento de las primarias y el control del censo del partido, enfrentando a sectores críticos con la actual dirección liderada por Mónica García y Rita Maestre.
Entre los nombres de primer nivel que han formalizado su respaldo a Delgado destacan Pablo Perpinyà, exportavoz de la formación, y Jorge Moruno, considerado uno de los principales estrategas e ideólogos de la corriente que dio origen al partido. A este grupo se han sumado otros perfiles con trayectoria en la Asamblea de Madrid, como Alberto Oliver, quienes denuncian que los cambios normativos en el proceso de primarias contravienen los estatutos vigentes y limitan la participación ciudadana.
El núcleo del conflicto técnico reside en la gestión del censo electoral. Mientras que el sector crítico liderado por Delgado defiende una apertura que fomente la concurrencia masiva, la dirección es acusada de intentar restringir el voto exclusivamente a la militancia activa y cuadros orgánicos. Según fuentes internas, esta medida podría reducir el universo de votantes hasta en un 90%, lo que los críticos califican como un intento de asegurar una votación sin oposición real.
Más allá de las cuestiones reglamentarias, la disputa adquiere un cariz ideológico al rescatar las tesis «nacional-populares» que en su día defendió Íñigo Errejón. Delgado y sus seguidores plantean la necesidad de revisar los dogmas políticos actuales de la izquierda radical para abordar temas sensibles como la seguridad ciudadana, la convivencia y una actualización del discurso feminista, con el objetivo de frenar la desafección de los votantes tradicionales.
La implicación de figuras como Marta Sánchiz y Emilia Sánchez refuerza la estructura de este sector, que busca atraer a diversos segmentos del partido que se sienten desplazados por la actual gestión municipal y autonómica. Observadores internos señalan que el respaldo de estos cuadros estratégicos dota a Delgado de una estructura capaz de plantear una batalla interna de largo recorrido, sin descartar escenarios de mayor fractura orgánica si no se alcanzan acuerdos sobre la transparencia del proceso.
A pesar de la crisis de imagen que atraviesa Íñigo Errejón tras las recientes denuncias en su contra, su círculo de confianza mantiene una influencia significativa en el plano del pensamiento estratégico dentro de Más Madrid. No obstante, fuentes de la formación advierten de que cualquier vinculación pública directa con el exfundador podría ser utilizada por la actual dirección para deslegitimar las demandas del sector crítico ante la base de inscritos y simpatizantes.
Por el momento, la situación mantiene en vilo la cohesión de la principal fuerza de la oposición en la Comunidad de Madrid, a la espera de ver si se producen ajustes en el reglamento que permitan una integración de las distintas sensibilidades o si, por el contrario, la polarización interna deriva en una escisión formal de la corriente fundacional.


