Naciones Unidas exige a Israel la liberación inmediata de los activistas de la flotilla de ayuda a Gaza
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha demandado este miércoles al Gobierno de Israel la puesta en libertad «inmediata e incondicional» de Saif Abukeshek y Thiago Ávila. Los dos activistas, integrantes de la Global Sumud Flotilla, fueron detenidos la semana pasada en aguas internacionales del mar Mediterráneo mientras se dirigían hacia la Franja de Gaza.
Thameen al Kheetan, portavoz de la oficina encabezada por Volker Türk, ha denunciado que ambos ciudadanos permanecen retenidos sin que hasta la fecha se hayan presentado cargos formales en su contra. Según el comunicado oficial, el organismo internacional considera que las acciones de solidaridad y el intento de suministrar ayuda humanitaria a la población civil de Gaza no constituyen actividades criminales, instando además a investigar los «inquietantes relatos» sobre presuntos maltratos sufridos por los detenidos.
El organismo de Naciones Unidas ha solicitado formalmente a las autoridades israelíes el fin de las «detenciones arbitrarias» y ha cuestionado el uso de su legislación antiterrorista, a la que califica de «vaga» e inconsistente con el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Asimismo, el Alto Comisionado reiteró la exigencia de levantar el bloqueo sobre el enclave palestino para facilitar el acceso de suministros básicos en cantidades suficientes.
En el ámbito judicial, la vista prevista para este miércoles en un tribunal de Beersheba ha sufrido retrasos mientras se estudia el recurso presentado por la organización Adalah. Dicho recurso se opone a la decisión de prorrogar la detención de Abukeshek y Ávila hasta el próximo domingo. Aunque no existe una imputación formal, la fiscalía ha planteado una lista preliminar de delitos que incluyen «asistir al enemigo en periodo de guerra» y «prestar servicios a una organización terrorista».
La defensa de los activistas ha rechazado de forma categórica cualquier conexión entre la labor humanitaria de la flotilla y grupos armados. Los representantes legales sostienen que la operación israelí se produjo en aguas internacionales, a una distancia considerable de las costas de Gaza, por lo que califican la detención como un acto fuera de la jurisdicción aplicable y exigen el respeto a la condición de ciudadanos no israelíes de los retenidos.
Este incidente ocurre en un contexto de creciente presión internacional sobre las rutas de suministro humanitario hacia la Franja de Gaza, en un momento en que los organismos globales advierten sobre la situación crítica de la población civil tras meses de hostilidades y restricciones de acceso.


