La DGT impone 128 multas por la falta de la baliza V16 en los dos primeros meses del año
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha tramitado un total de 128 sanciones entre los meses de enero y febrero por no disponer del dispositivo de preseñalización de peligro V16, según datos obtenidos a través de una resolución de Transparencia. Estas multas, que se producen en el inicio del periodo de transición hacia la obligatoriedad total de este sistema, han supuesto una recaudación inicial de 10.240 euros para el organismo dependiente del Ministerio del Interior.
La cuantía individual de la sanción por no portar el dispositivo reglamentario asciende a 80 euros, reducible a 40 euros en caso de pronto pago. El volumen de denuncias registradas en el primer bimestre del año ha generado debate sobre el compromiso de «flexibilidad» anunciado por el Gobierno. Al inicio del ejercicio, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, señaló que los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil priorizarían la labor informativa sobre la sancionadora durante una etapa razonable para facilitar la adaptación de los conductores.
La comparativa de datos sugiere una tendencia superior a la proyectada inicialmente por el Ministerio. Grande-Marlaska había tomado como referencia las 400 multas impuestas en todo el año 2023 por no llevar los tradicionales triángulos de emergencia, una cifra que representó apenas el 0,008 % del total de sanciones de tráfico. De mantenerse el ritmo actual de los dos primeros meses, el número de infracciones relacionadas con la baliza V16 podría superar significativamente los registros previos del sistema analógico.
Por su parte, el director general de Tráfico, Pere Navarro, ha reafirmado la vigencia y necesidad del nuevo sistema, subrayando que su implementación es irreversible. Navarro sostiene que el dispositivo ofrece ventajas sustanciales en materia de seguridad vial, destacando que evita que el conductor deba descender del vehículo para señalizar una avería o accidente, reduciendo así el riesgo de atropellos. Según datos de la DGT, el sistema ya registra una media de 3.000 conexiones diarias de dispositivos activos.
Sin embargo, la operatividad técnica del sistema ha sido cuestionada en lo referente a la gestión de emergencias. A pesar de que las balizas V16 están diseñadas para enviar la posición exacta del vehículo a la plataforma DGT 3.0, diversos profesionales del servicio 112 han advertido que dicha información de geolocalización no se transfiere de forma automática a los centros de coordinación de asistencia sanitaria y policial. En la práctica, los operadores deben seguir solicitando al conductor referencias sobre el punto kilométrico y la vía de forma manual.
A estas dificultades técnicas se suman las controversias relativas al proceso de homologación de los dispositivos. Investigaciones recientes han puesto el foco sobre la validación de modelos vinculados a redes societarias internacionales con sede en el Reino Unido y capital de origen chino, bajo sospecha de utilizar estructuras de empresas pantalla para la comercialización de productos en el mercado español.
Con la implementación de la baliza V16, el Ministerio del Interior busca modernizar la seguridad en carretera, aunque el proceso afronta retos significativos tanto en la coordinación con los servicios de auxilio como en la transparencia de la cadena de suministro de los dispositivos homologados por la Administración.


