Uganda eleva a siete los casos confirmados de ébola tras detectar dos nuevos contagios en personal sanitario
El Ministerio de Salud de Uganda ha confirmado este lunes la detección de dos nuevos casos de ébola en la capital, Kampala, lo que eleva a siete el número total de contagios registrados en el país desde el inicio del actual brote. La emergencia sanitaria se originó el pasado 15 de mayo en la vecina República Democrática del Congo (RDC) y ha comenzado a expandirse a través de las zonas fronterizas, activando las alarmas de los organismos internacionales.
Según el comunicado oficial emitido por el director general de Servicios de Salud, Charles Olaro, los nuevos pacientes son trabajadores de un centro de salud privado en Kampala. Ambos han sido ingresados en la unidad de tratamiento designada y se encuentran recibiendo atención médica especializada. Paralelamente, los equipos de respuesta del gobierno han iniciado el registro y seguimiento de todos los contactos vinculados a estos casos para contener la cadena de transmisión.
Estos dos contagios se suman a los tres reportados el pasado sábado, entre los que se encontraban un conductor, una profesional sanitaria y una ciudadana congoleña. Hasta ese momento, Uganda solo había confirmado dos casos positivos importados desde la RDC, incluyendo un fallecimiento registrado en un hospital privado de la capital. La situación ha llevado a las autoridades a reiterar el llamado a la población para informar de inmediato sobre cualquier persona que presente síntomas compatibles con la enfermedad.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha precisado que el brote detectado en la provincia congoleña de Ituri corresponde a la cepa Bundibugyo. Esta variante presenta una tasa de letalidad que oscila entre el 30% y el 50%. A diferencia de la cepa Zaire, para la variante Bundibugyo no existe actualmente una vacuna autorizada ni un tratamiento específico, lo que otorga una importancia crítica a la detección precoz para aumentar las posibilidades de supervivencia.
En el plano regional, el impacto del brote en la República Democrática del Congo es severo. Según cifras del Gobierno congoleño y la OMS, se han registrado más de 900 casos sospechosos y al menos 204 muertes probables. El organismo internacional calificó el pasado 17 de mayo esta situación como una «emergencia de salud pública de importancia internacional», elevando el nivel de riesgo dentro de la RDC de «alto» a «muy alto».
Por su parte, la agencia de salud pública de la Unión Africana advirtió que diez países del continente se encuentran en «alto riesgo» de verse afectados debido a su proximidad geográfica y los flujos migratorios. El virus del ébola se transmite por el contacto directo con fluidos corporales de infectados y provoca síntomas graves como fiebre hemorrágica, vómitos y hemorragias internas. Se trata del decimoséptimo brote registrado en la RDC desde el descubrimiento del virus en 1976.


