El PSOE defiende su colaboración con la Justicia tras el registro de Ferraz y cuestiona la celeridad de los informes
La portavoz del PSOE, Montse Mínguez, ha manifestado este lunes la disposición de su formación a colaborar plenamente con la Justicia tras la reciente entrada de agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) en la sede de Ferraz y la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Durante una rueda de prensa posterior a la reunión de la Ejecutiva Federal, Mínguez ha asegurado que el partido no tiene «miedo a la Justicia», aunque ha expresado dudas sobre la «imparcialidad» de ciertos procesos debido a lo que considera una disparidad en los tiempos judiciales.
La portavoz socialista ha señalado que los informes de la UCO resultan «rapidísimos» en causas que afectan a su formación, mientras que otros informes pendientes de causas ajenas se demoran en el tiempo. Según Mínguez, esta situación «proyecta serias dudas» sobre algunos procesos y es aprovechada por la oposición para tratar de «desmovilizar al electorado» socialista. En este sentido, ha denunciado la existencia de una «batalla psicológica» orientada a forzar el desistimiento del proyecto político del Gobierno.
Mínguez ha subrayado que, a diferencia de otras formaciones, en la sede del PSOE los agentes no encontraron destrucción de pruebas ni falta de cooperación. «En Ferraz van a encontrar contundencia y tolerancia cero contra la corrupción», ha afirmado, asegurando que facilitarán cualquier documentación adicional que sea requerida por los investigadores. La portavoz ha insistido en que el PSOE y el PP representan modelos de gestión distintos ante los requerimientos judiciales, recordando el historial de causas por corrupción que afectan a los populares.
En el plano interno, la portavoz ha reivindicado la transformación del partido desde que hace un año se apartara a los exsecretarios de Organización Santos Cerdán y José Luis Ábalos. Mínguez ha defendido que la organización se encuentra en una etapa de «nueva manera de hacer», habiendo implementado cambios estructurales para mejorar la transparencia, la trazabilidad y los controles internos. «Estamos en unas buenas manos y en un nuevo PSOE», ha reiterado para transmitir un mensaje de tranquilidad a la militancia.
Respecto a la situación política general, Mínguez ha apuntado directamente a la figura del expresidente José María Aznar y a su llamamiento a la movilización contra el Ejecutivo, acusando a la derecha de intentar «derribar por tierra, mar y aire» lo que no se obtuvo en las urnas en las elecciones de 2023. Asimismo, ha rechazado las peticiones de algunos sectores críticos que solicitaban la convocatoria de un congreso extraordinario, confirmando que el calendario actual de la formación se mantiene sin alteraciones.
Finalmente, la representante del PSOE ha concluido que los 147 años de historia de la formación actúan como garantía de resiliencia frente a lo que califica como un clima de «linchamiento» político. El partido mantiene así su estrategia de defensa institucional basada en la transparencia administrativa y la confrontación dialéctica con las críticas de la oposición parlamentaria.


