Iglesias revela la estrategia de la moción de 2018: una propuesta «instrumental» para atraer a PNV y Ciudadanos
El exvicepresidente del Gobierno y antiguo líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha detallado este lunes las maniobras políticas que permitieron el éxito de la moción de censura contra Mariano Rajoy en junio de 2018. En una entrevista concedida a Radio Nacional de España (RNE), Iglesias ha explicado que su formación planteó el movimiento parlamentario como una medida «instrumental» destinada exclusivamente a convocar elecciones, una estrategia que sirvió para condicionar el posicionamiento de Ciudadanos y el Partido Nacionalista Vasco (PNV).
Según el relato del exdirigente, la clave para desbloquear el apoyo de las fuerzas parlamentarias consistió en trasladar la idea de que la presidencia de Pedro Sánchez sería transitoria. Iglesias ha admitido que mantuvieron contactos con el entonces presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, basándose en las expectativas demoscópicas de la época. «Le hicimos creer que era posible que presentáramos juntos una moción de censura de carácter instrumental para convocar elecciones», ha señalado, aprovechando el interés de Rivera por acudir a las urnas ante el ascenso de su partido en las encuestas.
Esta interlocución previa con Ciudadanos fue utilizada, a su vez, para presionar al PNV. Iglesias ha recordado su conversación con el presidente de la formación nacionalista, Andoni Ortuzar, a quien advirtió de que la moción prosperaría con el respaldo de la formación naranja. Ante el riesgo de quedar aislados y el impacto electoral de la sentencia del caso Gürtel, los nacionalistas vascos optaron por retirar su apoyo al Ejecutivo del Partido Popular, a pesar de haber aprobado los Presupuestos Generales del Estado apenas una semana antes.
En el marco de la pirámide institucional, Iglesias ha destacado que esta celeridad en los acontecimientos favoreció a Pedro Sánchez, quien accedió a la Presidencia sin haber articulado una negociación formal de coalición o compromisos programáticos profundos con el resto de los grupos. «Si hubiera tenido que negociar, no habría podido entregar lo que le hubieran pedido al PNV o Junts», ha puntualizado el exlíder de Podemos, subrayando que el actual presidente se encontró con la jefatura del Ejecutivo sin necesidad de realizar «una triste llamada telefónica» para recabar apoyos.
La operación, que Iglesias ha comparado con una victoria táctica en el juego del mus, permitió el cambio de Gobierno sin pasar por las urnas de forma inmediata, un escenario que no se produciría hasta abril de 2019. El exvicepresidente ha concluido que el éxito de aquella moción de censura supuso un punto de inflexión para el ordenamiento político vigente, afirmando que a partir de ese momento «estaba ya herido de muerte el sistema político del 78».
A pesar del papel determinante de Podemos en la salida de Mariano Rajoy del Palacio de la Moncloa, la formación morada quedó fuera de la estructura gubernamental en aquel primer periodo, consolidando su entrada en el Consejo de Ministros tras las elecciones generales de noviembre de 2019 con la firma del primer gobierno de coalición de la democracia reciente.


