La Mesa del Congreso acuerda tramitar por la vía de urgencia la reducción del umbral para formar grupo parlamentario
La Mesa del Congreso de los Diputados, con el respaldo de la mayoría que ostentan el PSOE y Sumar, ha aprobado este martes la tramitación por el procedimiento de urgencia de la proposición de ley destinada a reformar el Reglamento de la Cámara. El núcleo de esta iniciativa parlamentaria reside en la modificación de los requisitos técnicos para la constitución de grupos parlamentarios, proponiendo una reducción del umbral de votos necesarios del 5 % al 3 % a nivel nacional.
La decisión de aplicar la vía de urgencia implica una reducción a la mitad de los plazos administrativos en la Comisión de Reglamento. De este modo, el periodo de ponencia pasará de los dos meses habituales a un máximo de 20 días. Según el cronograma previsto, la reforma podría ser aprobada por el Pleno del Congreso durante el próximo mes de julio, para ser remitida inmediatamente después al Senado, donde deberá resolverse en el mismo plazo de 20 días.
La propuesta de reforma se centra específicamente en la redacción del artículo 23.1 del Reglamento del Congreso. El nuevo texto prevé que las formaciones políticas que no alcancen el mínimo de 15 diputados puedan constituirse en grupo parlamentario propio si han obtenido un número de escaños no inferior a cinco y, al menos, el 3 % de los votos emitidos en el conjunto de la Nación. Actualmente, dicho porcentaje se sitúa en el 5 %, una exigencia que la exposición de motivos de la ley califica de «rigidez» no acorde con la pluralidad representativa actual.
Los grupos que impulsan la medida justifican el cambio normativo bajo el objetivo de actualizar el régimen de funcionamiento interno de la Cámara. Según el texto presentado, la reforma busca favorecer una «proyección más plena de la participación política de la ciudadanía» y reforzar la coherencia del marco reglamentario ante la diversidad de actores políticos presentes en el hemiciclo.
Por el contrario, la iniciativa ha contado con el rechazo del Partido Popular, Vox y UPN. Durante el trámite de toma en consideración celebrado el pasado mes de mayo, la oposición calificó la propuesta como una «reforma de conveniencia». Desde el Grupo Popular se argumentó que la modificación no responde a necesidades institucionales, sino a un interés partidista para asegurar la estructura y los recursos financieros que conlleva tener grupo propio ante posibles fluctuaciones en el apoyo electoral de los socios de la actual mayoría.
De completarse el proceso legislativo en los plazos previstos, la nueva normativa estaría plenamente operativa para el inicio del próximo periodo de sesiones en septiembre. Además de la reducción del umbral porcentual, el texto mantiene la prohibición de que diputados pertenecientes a un mismo partido o formaciones que no se hayan enfrentado ante el electorado puedan constituir grupos parlamentarios separados.


