El Pleno del Congreso debate la reforma para la integración de mutualistas en el sistema público de la Seguridad Social
El Pleno del Congreso de los Diputados somete a debate este jueves el proyecto de reforma que articula la denominada ‘pasarela al RETA’. Esta medida permitirá a los profesionales colegiados que actualmente se encuentran integrados en mutualidades alternativas al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) transferir sus aportaciones y años de ejercicio al sistema público de la Seguridad Social para el reconocimiento de sus futuras pensiones.
La iniciativa llega a su fase decisiva en la Cámara Baja tras meses de tramitación parlamentaria. El texto establece los mecanismos técnicos para convertir los fondos acumulados en las mutualidades en periodos de cotización equivalentes. Con carácter general, se aplicará un coeficiente de mejora del 0,77 sobre el capital ahorrado. No obstante, la norma prevé una disposición más ventajosa para los profesionales mayores de 52 años, quienes podrán acogerse a una fórmula de 1×1, computando cada periodo en la mutualidad como un tiempo equivalente en el RETA, con independencia del volumen de fondos aportados previamente.
Este diseño normativo ha generado un debate técnico sobre la equidad contributiva del sistema. Según el planteamiento de la reforma, coexistirán distintos criterios de acceso a prestaciones públicas. Mientras que un trabajador autónomo que ha cotizado históricamente en el RETA ve vinculada su pensión estrictamente a sus bases y esfuerzo sostenido, los beneficiarios de la pasarela de mayor edad podrán alcanzar derechos de jubilación similares mediante reglas de equivalencia, lo que introduce disparidades en el tratamiento de los perfiles de cotización.
En términos de impacto presupuestario y sostenibilidad, la reforma ha despertado interrogantes entre diversos colectivos. El enfoque de la norma se dirige principalmente a dar cobertura a situaciones de infraprotección social en profesionales cercanos a la edad de jubilación, excluyendo expresamente a quienes ya ostentan la condición de pensionistas. Las organizaciones de autónomos han instado a que el proceso de integración se realice bajo criterios de neutralidad financiera para evitar tensiones adicionales en el reparto de cargas entre los actuales cotizantes del sistema público.
Las estimaciones oficiales manejadas durante el proceso legislativo apuntan a que cerca de 100.000 mutualistas pertenecientes a siete profesiones colegiadas podrían ser potenciales beneficiarios de este trasvase. El alcance final del colectivo que opte por la integración dependerá de las condiciones definitivas que resulten del trámite parlamentario y de los incentivos individuales de cada profesional según su trayectoria de aportación.
Tras la sesión plenaria de este jueves, y una vez definido el articulado final, la reforma continuará su tramitación en el Senado. El resultado de la votación marcará un hito en la resolución de una demanda histórica de los colectivos profesionales, al tiempo que definirá el equilibrio entre la protección social de los mutualistas y el mantenimiento de los principios de equidad y sostenibilidad que rigen el sistema de la Seguridad Social.


