El incendio de Huelva afecta a más de 5.000 hectáreas y mantiene movilizados a 411 efectivos
El incendio forestal declarado el pasado lunes en el paraje Los Turbios, en el municipio de Villanueva de los Castillejos (Huelva), ha afectado ya a una superficie superior a las 5.000 hectáreas. Las llamas se han extendido también por los términos municipales de San Bartolomé de la Torre y Gibraleón, según ha informado este martes el consejero de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, tras la reunión del Comité de Operaciones en el Puesto de Mando Avanzado (PMA).
Sanz ha calificado la situación actual del siniestro como «compleja», aunque ha subrayado que los trabajos de extinción se están desarrollando según las previsiones. La disminución de la intensidad del viento con respecto a la jornada anterior ha permitido a los técnicos considerar que las actuaciones planeadas están resultando efectivas. Las autoridades confían en una «ventana de oportunidad» ante un posible cambio de viento que podría retrasarse hasta las últimas horas de la tarde, facilitando las labores de contención.
El incendio se ha caracterizado por una «velocidad extraordinaria» de propagación, alcanzando en algunos momentos las 200 hectáreas por hora. No obstante, el consejero ha precisado que el hecho de que el perímetro supere las 5.000 hectáreas no implica que toda la superficie interior haya resultado calcinada en su totalidad. La evaluación detallada de la afectación real sobre el terreno se llevará a cabo una vez que los equipos técnicos puedan acceder a las zonas tras el control del fuego.
Para combatir las llamas, se ha desplegado un dispositivo compuesto por 411 efectivos de distintas administraciones. El apoyo desde el aire cuenta con 28 medios aéreos activos, con el compromiso de incorporar unidades adicionales si fuera necesario. El operativo ha dividido la actuación en dos sectores diferenciados por el cauce del río Odiel: el flanco sur, donde trabajan principalmente los bomberos del Consorcio Provincial; y la zona noroeste, origen del incendio, donde operan la Unidad Militar de Emergencias (UME) y el servicio Infoca.
En el ámbito de la seguridad ciudadana, 96 personas permanecen desalojadas de sus viviendas, todas ellas correspondientes a segundas residencias. El número de evacuados ha descendido notablemente desde el inicio de la emergencia, cuando se llegó a contabilizar un total de 378 personas fuera de sus hogares. Según la Junta de Andalucía, no ha sido necesario el uso de albergues o polideportivos, ya que los afectados han contado con alternativas habitacionales propias o de familiares.
La dirección de la emergencia mantiene una actitud de prudencia debido a las posibles reactivaciones de focos en las horas de mayor calor. El uso de maquinaria pesada y las descargas constantes de agua se centran ahora en consolidar los puntos críticos para evitar que el viento reavive el fuego. La evolución del incendio durante la próxima noche determinará la posibilidad de que los ciudadanos desalojados puedan regresar a sus propiedades.


