Un equipo internacional de investigadores, liderado por la Universidad de Chiba en Japón, ha anunciado la detección directa de gas neutro en galaxias situadas a una distancia récord, datadas entre 700 y 800 millones de años después del Big Bang. El estudio, publicado este lunes en The Astrophysical Journal, identifica por primera vez de forma precisa el combustible fundamental para la formación estelar en el universo temprano, superando las limitaciones técnicas que hasta ahora impedían diferenciar este componente de los gases ionizados.
La investigación se centró en el análisis de cuatro galaxias típicas de formación estelar mediante el Gran Arreglo Milimétrico/submilimétrico de Atacama (ALMA), ubicado en Chile. La clave del hallazgo reside en la captación de señales emitidas por átomos de oxígeno neutro, un trazador que actúa como un indicador inequívoco del gas que alimenta la creación de estrellas. Este método permite a los astrofísicos medir la masa real del combustible disponible sin la interferencia del gas caliente e ionizado que suelen captar telescopios como el James Webb (JWST) o el Hubble.
Yoshinobu Fudamoto, profesor asistente en el Centro de Ciencias de la Frontera de la Universidad de Chiba e investigador principal, señaló que estos resultados representan la detección más distante de este tipo hasta la fecha. Según el experto, el análisis permite utilizar las observaciones existentes como una sonda fiable para estudiar los componentes gaseosos que anteriormente resultaban inalcanzables debido a las enormes distancias astronómicas y a la mezcla de señales en el espectro de radioastronomía.
Para garantizar la precisión de los datos, el equipo combinó la sensibilidad milimétrica de ALMA con la capacidad óptica del JWST. Al verificar que las líneas de emisión correspondientes al gas ionizado eran casi inexistentes en las muestras, los científicos confirmaron que la densidad del gas en estas galaxias primigenias es extraordinariamente alta. Las condiciones detectadas son comparables a las de las galaxias con brotes estelares (starburst) modernas, aunque con un campo de radiación moderadamente más bajo, lo que las define como fábricas de estrellas compactas y eficientes.
Finalmente, el estudio establece las bases metodológicas para futuros censos galácticos a gran escala. Akio K. Inoue, coautor de la investigación e integrante de la Universidad de Waseda, destacó que este avance facilita el estudio de la evolución del gas cósmico a lo largo de la historia del universo. El objetivo final de los investigadores es construir un mapa exhaustivo que explique la formación de las galaxias desde el amanecer cósmico hasta la configuración actual de la Vía Láctea.


