El debut de la selección española en el Mundial 2026 congrega a cerca de 8 millones de espectadores
El estreno de la selección española de fútbol en el Mundial de 2026, celebrado este lunes en Atlanta, alcanzó una audiencia media de 7.977.000 espectadores, lo que supuso una cuota de pantalla (share) del 64,9%. A pesar del empate sin goles frente al combinado de Cabo Verde, el encuentro registró una penetración social significativa, con más de 12,5 millones de personas conectadas a la retransmisión en algún momento, cifra que representa al 26% de la población total de España.
Según los datos facilitados por la consultora Barlovento, extraídos de las mediciones de Fifty5Blue (anteriormente Kantar Media), la emisión fue seguida de forma mayoritaria a través de Radiotelevisión Española (RTVE). La suma de los canales La1 y Teledeporte concentró una media de 7.322.000 espectadores y un share del 60,4%. Por su parte, la plataforma Dazn, que también ofreció el encuentro, obtuvo una audiencia media de 548.000 seguidores, alcanzando una cuota de pantalla del 4,5%.
El análisis pormenorizado de la audiencia refleja una marcada diferencia por sexos en el seguimiento del partido. Según el informe, el 75,2% de los hombres que sintonizaron la televisión en esa franja horaria optaron por el debut nacional, frente al 53,9% de las mujeres. En términos de audiencia única, el encuentro sumó un total de 11.899.000 espectadores únicos acumulados entre todos los canales de emisión.
El momento de máxima expectación, denominado «minuto de oro», se produjo a las 19:52 horas. En ese instante, solo en la cadena La1, se encontraban siguiendo el evento 8.847.000 espectadores de forma simultánea, consolidando la jornada como uno de los hitos televisivos de lo que va de competición.
Estos registros confirman el alto interés institucional y social que despierta la selección española en su andadura mundialista en Estados Unidos, México y Canadá, manteniendo los niveles de consumo televisivo de grandes eventos deportivos internacionales a pesar de la fragmentación de la oferta mediática actual.


