Vox vincula la despatologización de la transexualidad con la ideología comunista en la Asamblea de Murcia
El debate parlamentario en la Asamblea Regional de Murcia sobre la implementación de protocolos de atención al alumnado trans y la lucha contra el acoso transfóbico ha derivado este miércoles en un intenso cruce de acusaciones entre los grupos de Vox y Podemos. La controversia se originó tras la intervención del diputado de Vox, Antonio Martínez Nieto, quien cuestionó el marco legal vigente que regula los derechos de las personas trans en la comunidad autónoma.
Durante su turno de palabra, Martínez Nieto atribuyó al «comunismo» el cambio de paradigma que permitió extraer las conductas trans del catálogo de trastornos para integrarlas en el ámbito de los derechos humanos. Según el parlamentario, el sistema educativo actual es la «principal víctima» de lo que calificó como una infiltración ideológica destinada a «construir personas no binarias».
El representante de Vox sostuvo que la Región de Murcia ha sido vulnerable ante estas corrientes, criticando la aprobación previa de una ley LGTBI que, a su juicio, permite el «adoctrinamiento» en los centros de enseñanza a través de los protocolos de prevención del acoso. Martínez Nieto defendió que estas medidas responden a una agenda política y no a necesidades clínicas o educativas reales.
La respuesta por parte de la oposición fue inmediata. La diputada de Podemos, María Marín, promotora de la moción debatida, calificó la intervención de Martínez Nieto como «fascista». En su réplica parlamentaria, Marín defendió la necesidad de proteger al alumnado más vulnerable y lamentó que se utilicen las instituciones para cuestionar la dignidad de las personas LGTBIQA+.
Posteriormente, a través de sus canales oficiales en redes sociales, la diputada de la formación morada denunció que el discurso de Vox supone un retroceso democrático. Marín advirtió que una posible coalición de gobierno entre el Partido Popular y Vox podría suponer una amenaza para las libertades civiles, afirmando que este tipo de retórica busca devolver a los colectivos minoritarios a situaciones de exclusión social o médica.
Este enfrentamiento parlamentario se produce en un contexto de revisión de las normativas autonómicas de igualdad y diversidad, donde la formación dirigida por Santiago Abascal ha mantenido una postura constante de rechazo a las legislaciones específicas de identidad de género aprobadas en la última década.


