Expertos en fitness advierten sobre los riesgos de las dietas restrictivas y el exceso de cardio ante la temporada estival
Con la proximidad del verano y el aumento del interés por el acondicionamiento físico, especialistas en nutrición y entrenamiento han alertado sobre la ineficacia de las estrategias basadas en la restricción calórica severa y el ejercicio cardiovascular obsesivo. Según los expertos consultados, estos métodos, lejos de cumplir los objetivos deseados, suelen derivar en frustración y riesgos para la salud metabólica, recomendando en su lugar una planificación estratégica que priorice el entrenamiento de fuerza y el equilibrio nutricional.
La entrenadora Vikika Costa ha señalado que los déficits calóricos agresivos son insostenibles a largo plazo. Según Costa, una reducción drástica de la ingesta de alimentos provoca un aumento del hambre y una caída en los niveles de energía, lo que deteriora el rendimiento durante el entrenamiento. La experta enfatiza que el resultado físico depende más de los hábitos mantenidos de forma mayoritaria que de una ingesta puntual, instando a evitar la obsesión por compensar comidas específicas con exceso de ejercicio.
Para la población mayor de 40 años, la situación presenta desafíos adicionales debido a los cambios hormonales y la ralentización del metabolismo. Blanca Pombal, entrenadora especialista en este grupo demográfico, advierte que a partir de esta edad la pérdida de masa muscular se acelera. Pombal sostiene que el enfoque tradicional de «comer poco y hacer mucho cardio» puede agravar el problema, y recomienda dietas ricas en proteínas y ejercicios de levantamiento de peso para regenerar el tejido muscular y reducir la grasa abdominal de forma efectiva.
En este sentido, Paula Butragueño, experta en fitness, define el tejido muscular como un «seguro de calidad de vida y longevidad». Butragueño sugiere que, ante episodios de ingesta excesiva, se deben evitar los entrenamientos extenuantes de compensación. En su lugar, propone medidas sencillas para aliviar la pesadez gástrica, como el consumo de infusiones de jengibre o menta, o la realización de actividad física ligera como pasear durante 20 minutos.
Por su parte, la entrenadora australiana Kayla Itsines defiende un modelo nutricional equilibrado similar a la dieta mediterránea, rechazando la prohibición de carbohidratos. Itsines propone combinar ejercicios de fuerza con sesiones intensas de corta duración, subrayando la importancia de no obsesionarse con el peso que marca la báscula, sino con la composición corporal y el bienestar general.
Finalmente, José Ruiz, entrenador personal de Malagaentrena, desmiente mitos comunes como el supuesto aumento de grasa por consumir hidratos de carbono durante la cena. Ruiz explica que el incremento de peso está vinculado a un superávit energético sostenido y a factores como el estrés, el sedentarismo y la falta de sueño. El experto concluye que el éxito en la pérdida de grasa reside en llenar la dieta de alimentos frescos como frutas, verduras, legumbres y frutos secos, manteniendo hábitos saludables estables en lugar de recurrir a soluciones drásticas temporales.


