Irán rechaza inspecciones nucleares inmediatas y condiciona el acceso a un acuerdo final
El Gobierno de Irán desmintió este miércoles la existencia de planes para permitir inspecciones inminentes en sus instalaciones nucleares o sobre su material atómico, contradiciendo las recientes afirmaciones de la administración de Estados Unidos y del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA). Teherán subrayó que cualquier avance en materia de supervisión internacional estará estrictamente vinculado a la firma de un acuerdo definitivo que incluya el levantamiento total de las sanciones económicas.
El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Qaribabadi, calificó como «ruido mediático» y un intento de crear «hechos consumados» las versiones difundidas desde Washington. El alto cargo precisó que durante la cumbre celebrada en Burgenstock, Suiza, no se mantuvo ningún encuentro con el director general del OIEA, Rafael Grossi, a pesar de las gestiones realizadas por el organismo internacional. Según Qaribabadi, no hay intención de abrir el acceso a las instalaciones que fueron objeto de ataques recientes ni a los inventarios de materiales nucleares en el corto plazo.
Desde la perspectiva iraní, estas cuestiones de seguridad y transparencia solo serán resueltas mediante una «acción práctica» de la contraparte. Teherán insiste en que el cumplimiento de los compromisos contenidos en el acuerdo preliminar debe preceder a cualquier nueva concesión en el régimen de inspecciones, situando el fin de las sanciones como la condición indispensable para retomar la cooperación técnica con el OIEA.
Por el contrario, el director general del OIEA, Rafael Grossi, aseguró este mismo miércoles desde Japón que las inspecciones en las centrales nucleares iraníes comenzarán «pronto». Tras una visita a la planta de Fukushima, Grossi indicó que el organismo está analizando los detalles logísticos para ejecutar estas verificaciones, las cuales calificó de imprescindibles para la estabilidad del proceso, a pesar de las evidentes discrepancias políticas entre Teherán y Washington.
En sintonía con el OIEA, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró que la supervisión internacional se llevará a cabo en el «momento oportuno». El mandatario estadounidense sostuvo que Irán ha aceptado someterse a inspecciones del «más alto nivel» y por un periodo «infinito» como parte de las negociaciones actuales, una interpretación que choca frontalmente con la postura oficial del Ministerio de Exteriores iraní.
Este cruce de declaraciones evidencia la fragilidad del diálogo nuclear y la distancia que aún separa a las partes en cuanto a la implementación de las medidas de control. Mientras la comunidad internacional aguarda una hoja de ruta clara, la resolución del conflicto queda supeditada a un equilibrio entre las demandas de seguridad de Occidente y las exigencias de alivio económico de la República Islámica.


