Trump califica a España como un «desastre» dentro de la OTAN tras la negativa de uso de las bases
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado este miércoles su descontento con el papel de España como socio de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), llegando a calificar la gestión del país como un «desastre». El mandatario estadounidense vinculó esta valoración a la reciente negativa del Gobierno de Pedro Sánchez de autorizar el uso de las bases militares en territorio nacional para operaciones relacionadas con la escalada bélica contra Irán.
Durante su declaración, Trump no solo cuestionó la cooperación operativa del Ejecutivo español, sino que también hizo hincapié en el incumplimiento de los compromisos financieros de la Alianza Atlántica. Según el presidente de EE. UU., Madrid mantiene una postura de reticencia ante el incremento del gasto en defensa, asegurando que el país «no quiere pagar nada» en materia de cuotas y contribuciones presupuestarias que exige el organismo internacional.
Esta fricción diplomática se produce en un momento de especial sensibilidad en Oriente Medio. La decisión del gabinete de Pedro Sánchez de denegar los permisos para el tránsito o despliegue de fuerzas destinadas a acciones contra Irán responde, según fuentes gubernamentales anteriores, a una política de desescalada y al cumplimiento estricto de los tratados bilaterales que rigen el uso de las bases de utilización conjunta, como las de Rota y Morón.
La crítica por la inversión en defensa ha sido un tema recurrente en la agenda de la administración Trump respecto a sus aliados europeos. Estados Unidos ha exigido de manera sistemática que los países miembros alcancen el objetivo del 2% del Producto Interior Bruto (PIB) destinado a defensa. En este contexto, España se sitúa tradicionalmente en los puestos de cola de la inversión militar dentro de la OTAN, un dato que ha servido de argumento para el mandatario estadounidense en su comparecencia.
Hasta el cierre de esta información, el Ministerio de Asuntos Exteriores y la Presidencia del Gobierno no han emitido una respuesta oficial a las palabras de Trump. La situación tensa las relaciones bilaterales en un escenario donde la seguridad transatlántica y el papel de los socios estratégicos en el Mediterráneo están bajo examen.


