Israel ratifica la permanencia de sus tropas en Líbano tras las reuniones diplomáticas con Estados Unidos
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha confirmado este miércoles que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) mantendrán su presencia militar en el sur de Líbano. Según el titular de Defensa, las autoridades de Estados Unidos no han presentado exigencias de retirada durante la quinta ronda de conversaciones bilaterales concluida recientemente en Washington, lo que el Ejecutivo israelí califica como un avance en el ámbito diplomático.
Durante un encuentro institucional celebrado en Tel Aviv, Katz subrayó que la continuidad de las operaciones terrestres tiene como objetivo fundamental la protección de los residentes del norte de Israel frente a las amenazas de Hezbolá. El ministro informó que esta postura ha sido trasladada directamente al jefe del Pentágono, Pete Hegseth, en coincidencia con los contactos mantenidos entre el primer ministro, Benjamin Netanyahu, y el presidente estadounidense, Donald Trump.
Por su parte, el primer ministro Netanyahu defendió la autonomía estratégica de su Gobierno en los distintos frentes de operación, incluyendo Líbano, la Franja de Gaza, Cisjordania y Siria. Netanyahu puntualizó que, si bien mantiene una comunicación fluida con la Casa Blanca para informar sobre sus planes operativos, las decisiones militares se ejecutan sin subordinarse a autorizaciones externas, priorizando la seguridad nacional.
Desde la perspectiva estadounidense, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha manifestado desde Kuwait que Israel no posee pretensiones territoriales en Líbano. Rubio señaló que la presencia militar es una respuesta directa al lanzamiento de proyectiles por parte de Hezbolá y vinculó la futura reducción del despliegue israelí al fortalecimiento del control territorial por parte de las Fuerzas Armadas libanesas, en un proceso que el diplomático definió como progresivo.
Este escenario de operaciones ha generado fricciones con Irán, cuyas autoridades han advertido que la persistencia del conflicto constituye una violación de los preacuerdos alcanzados con Washington, lo que podría poner en riesgo los intentos de estabilización en Oriente Próximo. Hasta la fecha, el balance de víctimas en territorio libanés asciende a 4.211 fallecidos y más de 12.000 heridos desde la reanudación de las hostilidades a principios de marzo.


