Ramón Alzórriz afirma ante el Senado que dimitió a petición de María Chivite por una «pérdida de confianza»
El exvicesecretario general del Partido Socialista de Navarra (PSN), Ramón Alzórriz, ha comparecido este martes ante la comisión de investigación del Senado sobre el denominado ‘caso Koldo’. Durante su intervención, Alzórriz ha confirmado que su dimisión, producida en junio del pasado año, fue solicitada directamente por la presidenta de la Comunidad Foral, María Chivite, tras conocerse que la pareja del entonces dirigente había trabajado entre 2021 y 2024 en la empresa Servinabar.
Alzórriz, quien también ejercía como portavoz parlamentario del PSN hasta su salida, explicó que aceptó abandonar sus cargos por «coherencia» y «lealtad» al proyecto político encabezado por Chivite. Según el testimonio del ex ‘número dos’ de los socialistas navarros, la presidenta foral consideró que se había quebrado la confianza personal entre ambos al no haber sido informada previamente de la situación laboral de su pareja en una compañía que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil vincula societariamente al exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán.
En el transcurso del interrogatorio, el exdirigente socialista admitió haber mantenido contacto telefónico con Santos Cerdán tras el estallido del escándalo judicial. Alzórriz precisó que estas conversaciones tuvieron como único objetivo interesarse por la «situación personal y familiar» de Cerdán. A pesar de reconocer una relación de amistad histórica con el secretario de Organización, el compareciente matizó que en los últimos tiempos se había producido un distanciamiento debido a que ambos desarrollaban su actividad política en ámbitos geográficos diferentes.
Respecto a la participación de Cerdán en Servinabar —que los informes de la UCO cifran en un 45%—, Alzórriz reiteró que desconocía tales extremos societarios y aseguró no haber leído los informes policiales relativos al asunto. «Yo siempre lo he dicho, nunca he ocultado dónde trabajaba mi pareja, pero es verdad que tampoco lo vas diciendo a los cuatro vientos», señaló ante los senadores, admitiendo a su vez que «quizás» no supo gestionar adecuadamente la comunicación de esta circunstancia ante la dirección de su partido.
Finalmente, Ramón Alzórriz se remitió a lo que determine la Justicia sobre la vinculación de Santos Cerdán con la trama navarra y subrayó que su salida de la primera línea política fue un acto de responsabilidad institucional. Con esta comparecencia, la comisión del Senado continúa analizando las ramificaciones del caso y la posible implicación de cargos vinculados a la estructura orgánica del Partido Socialista en distintas comunidades autónomas.


