La Inspección de Trabajo abre diligencias por una denuncia de acoso contra la excoordinadora de Sumar
Un antiguo asesor del grupo parlamentario de Sumar en el Congreso de los Diputados ha formalizado una petición ante la Inspección de Trabajo para que el organismo, adscrito al Ministerio de Trabajo, investigue un presunto caso de maltrato laboral por parte de la excoordinadora general de la formación, Lara Hernández. Esta acción administrativa se produce tras el reciente archivo de un expediente interno en el seno del partido que no llegó a entrar en el fondo del asunto por discrepancias procedimentales entre los denunciantes y la organización.
Según la documentación cursada el pasado 3 de junio, el denunciante insta a la apertura de diligencias para esclarecer si el trato recibido durante su etapa en el grupo parlamentario puede sustanciarse como acoso laboral. Fuentes conocedoras del proceso han confirmado que la Inspección ya ha iniciado las actuaciones pertinentes y ha tomado testimonio al afectado, quien en la actualidad ya no forma parte de la estructura de Sumar. No se descarta que otros trabajadores que participaron en el proceso interno inicial se sumen a esta vía legal en los próximos días.
El conflicto tiene su origen en una denuncia previa interpuesta ante la comisión antiacoso de Movimiento Sumar por seis cargos políticos y técnicos. Aquella investigación interna fue clausurada el pasado domingo ante el desistimiento de los empleados aludidos, quienes manifestaron que el órgano del partido no ofrecía las «garantías suficientes» para proteger su anonimato. Asimismo, los trabajadores lamentaron que no se aceptara la solicitud de apartar cautelarmente a Lara Hernández mientras se resolvía el caso, calificando el espacio interno de «indolente».
Por su parte, Lara Hernández ha defendido su integridad profesional y ha asegurado tener la «conciencia tranquila». La excoordinadora, que abandonó su cargo el pasado miércoles tras el cierre del protocolo interno, afirma no haber recibido notificación alguna por parte de la Inspección de Trabajo, aunque se ha mostrado dispuesta a colaborar con las autoridades para defender su «inocencia y honorabilidad». Hernández ha denunciado ser víctima de una «campaña de desprestigio brutal» basada en afirmaciones que califica de calumnias.
Desde el entorno de la exdirigente se sugiere que el procedimiento responde a una finalidad política orientada a dinamitar las opciones de una dirección de consenso. En este sentido, sitúan estas acusaciones en el marco de las tensiones internas previas a la asamblea de Movimiento Sumar. El partido se encamina hacia una nueva etapa orgánica con una lista única encabezada por la portavoz en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, y la secretaria de Estado, Rosa Martínez, bajo el liderazgo político del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, en una estructura que prescinde de los perfiles afines a la anterior coordinación.


