Un informe cifra en 4.994 millones de euros el coste del apoyo financiero de España a Cuba desde 2016
España se ha posicionado como uno de los pilares económicos fundamentales para la sostenibilidad del sistema financiero de Cuba. Según el informe «El precio de sostener el castrismo», publicado por el Instituto Juan de Mariana (IJM), el Estado español ha articulado un auxilio económico efectivo que asciende a 4.994 millones de euros en la última década, principalmente a través de una política sistemática de quitas y reestructuraciones de deuda soberana.
El estudio detalla que, sin la concatenación de perdones fiscales y programas de conversión, la deuda acumulada de La Habana con Madrid alcanzaría los 5.280 millones de euros en 2026. No obstante, las decisiones tomadas por las distintas administraciones españolas han reducido el pasivo real a 286 millones de euros, lo que supone una subvención indirecta equivalente al 90% de las obligaciones financieras originales de la isla.
Cronología de las condonaciones de deuda
El grueso de este respaldo financiero se inició en 2016, cuando España reestructuró 2.444 millones de euros, de los cuales condonó 1.492 millones de forma directa. Esta tendencia se ha mantenido bajo la gestión del actual Ejecutivo. En julio de 2025, el Ministerio de Economía, dirigido por Carlos Cuerpo, suscribió un Programa de Conversión de Deuda que supuso el perdón de otros 375 millones de euros vinculados a la financiación de proyectos locales.
Posteriormente, en octubre de ese mismo año, el Consejo de Ministros autorizó una nueva quita de 291 millones de euros correspondientes a créditos impagados del Fondo para la Internacionalización de la Empresa Española (FIEM). Según el IJM, estas concesiones se han producido de manera independiente a la situación de los derechos humanos en la isla, donde el informe contabiliza miles de presos políticos y víctimas vinculadas a la represión estatal.
Transferencias directas y cooperación técnica
Más allá de la deuda soberana, el informe documenta un flujo constante de recursos presupuestarios. En 2025, la Administración central destinó 2,3 millones de euros a la digitalización del sector público cubano, además de programas de cooperación energética valorados en 18 millones de euros gestionados por la Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIIAPP).
En el ámbito humanitario y de seguridad, el Ministerio de Asuntos Exteriores desbloqueó a principios de 2026 envíos de alimentos por valor de dos millones de euros. Asimismo, entre 2019 y 2020, España exportó material armamentístico y munición de uso policial a la isla por un importe de 51.000 euros. Ante las críticas por la falta de contrapartidas democráticas, el ministro José Manuel Albares ha manifestado la limitada capacidad de actuación individual de España en el contexto internacional.
Impacto en el sector privado y apoyo autonómico
El informe del Instituto Juan de Mariana resalta una paradoja económica: mientras el Estado facilita el alivio financiero del Gobierno de Miguel Díaz-Canel, más de 150 empresas españolas con presencia en la isla sufren el bloqueo de sus dividendos. Los impagos de La Habana al sector privado español ascienden a 318 millones de euros, una situación que ha llevado a diversas compañías al concurso de acreedores.
A la estrategia del Gobierno central se suma la participación de las comunidades autónomas. La cooperación vasca ha canalizado más de 41 millones de euros desde 1993, a los que se añaden partidas recientes de la Generalitat de Cataluña (440.000 euros en mayo de 2026) y programas históricos de autonomías como Galicia y Andalucía.
Contexto internacional: La UE y otros aliados
La política española se alinea con una tendencia de incremento de fondos por parte de la Unión Europea. Bruselas ha elevado su asignación presupuestaria para Cuba de 50 a 125 millones de euros para el periodo 2021-2027, a pesar de que la Corte Europea de Auditores ha señalado falta de transparencia en el control de estos fondos. El informe concluye identificando a Rusia como el actual relevo de Venezuela y la antigua Unión Soviética en el sostenimiento financiero de la estructura estatal cubana.


