Petro solicita acusación formal contra agente de ICE tras la muerte de un ciudadano colombiano en Maine
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha instado a la interposición de una acusación formal contra un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos, tras el fallecimiento del ciudadano colombiano Joan Sebastian Guerrero, de 26 años. El suceso ocurrió esta semana en la localidad de Biddeford, Maine, cuando el joven recibió disparos por parte de un oficial federal mientras intentaba salir de su residencia en un vehículo.
A través de un comunicado en sus redes sociales, el mandatario colombiano solicitó formalmente al consulado de su país iniciar las gestiones legales pertinentes para que se procese al integrante del ICE involucrado en el incidente. Petro calificó el hecho como un asesinato, demandando claridad y justicia sobre los procedimientos ejecutados por la agencia migratoria estadounidense en este operativo.
De acuerdo con la versión proporcionada por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), el ICE realizaba una vigilancia específica en la última dirección conocida de una persona en situación irregular con una orden de expulsión vigente. Según la narrativa oficial, al intentar detener el vehículo en el que se encontraba Guerrero, este habría intentado huir del lugar, provocando que un agente disparara su arma bajo el argumento de proteger la seguridad pública.
Sin embargo, organizaciones defensoras de los derechos civiles, tales como Presente! y la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes de Maine (MIRC), han emitido una declaración conjunta que contradice la versión gubernamental. Estas entidades informaron que la víctima era un hombre natural de Colombia que poseía número de Seguridad Social y contaba con los permisos legales correspondientes para trabajar en territorio estadounidense.
El caso ha generado reacciones en el espectro político de Estados Unidos. La congresista republicana por Florida, María Elvira Salazar, manifestó su desacuerdo con la actuación de las autoridades migratorias en este caso particular. Salazar defendió la necesidad de distinguir entre los infractores con antecedentes penales y los trabajadores que contribuyen al país, señalando que en el caso de Guerrero el ICE incurrió en un uso excesivo de la fuerza.
Finalmente, la legisladora instó a su propio partido y a las agencias federales a mostrar mayor respeto hacia la comunidad hispana, subrayando que este tipo de incidentes representan errores graves que no deben repetirse. Por su parte, la Cancillería de Colombia se mantiene en coordinación con las autoridades de Maine para realizar el seguimiento del proceso de investigación y brindar asistencia a los familiares del fallecido.


