Abascal califica de «traición» la gestión migratoria del Gobierno ante la situación en Ceuta
El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha denunciado este martes lo que considera un «delito permanente» contra la seguridad del Estado y un acto de «traición» por parte del Gobierno de España. El líder de la formación política vinculó estas acusaciones a la gestión de las entradas irregulares registradas recientemente en la ciudad autónoma de Ceuta, señalando que la situación actual compromete gravemente la soberanía y la defensa nacional.
A través de un mensaje publicado en la red social X, Abascal cuestionó la legitimidad del Ejecutivo ante las informaciones que sugieren un incremento significativo en el número de personas que han accedido a territorio nacional de forma irregular durante los últimos días. Según el dirigente de Vox, el Gobierno no solo omite acciones para detener estas entradas, sino que las «alienta», definiendo la magnitud de los hechos como una «invasión» que cifró en 100.000 personas.
En su declaración, el líder de la oposición también se refirió a las relaciones bilaterales con el Reino de Marruecos, asegurando que el Ejecutivo español se encuentra «sometido» al régimen alauita. Abascal sostuvo que el país vecino ha iniciado una «guerra híbrida» contra España, utilizando los flujos migratorios como herramienta de presión política para desestabilizar la paz y la seguridad en la frontera sur.
Las críticas del presidente de Vox se producen en un contexto de intenso debate parlamentario y social sobre la política migratoria y la capacidad de acogida de las comunidades autónomas. Estas manifestaciones refuerzan la línea discursiva del partido, que exige el endurecimiento de los controles fronterizos y una respuesta contundente ante lo que consideran una dejación de funciones por parte del Ministerio del Interior y la Presidencia del Gobierno.
Por último, Abascal insistió en que estas acciones comprometen el ordenamiento constitucional y la seguridad ciudadana, situando la gestión de la frontera de Ceuta como un punto crítico para la integridad nacional en el marco de la política exterior española y sus compromisos de seguridad.


