Una iniciativa ciudadana atiende a centenares de migrantes en Ceuta tras la entrada masiva
La vivienda de la ciudadana ceutí Sabah Hamed, situada en la barriada de Los Rosales, se ha consolidado como un punto de asistencia humanitaria clave para los migrantes que permanecen en la ciudad tras la entrada masiva registrada la pasada semana. Hamed, galardonada con el Premio María de Eza en 2022 por su labor solidaria, coordina junto a una decena de voluntarios la atención diaria de aproximadamente 400 personas que solicitan alimentos, ropa y servicios de higiene básica.
Desde el pasado sábado, el domicilio particular funciona como un centro logístico donde se distribuye comida caliente, bocadillos, agua y calzado, gracias a las donaciones realizadas por vecinos y asociaciones locales. La iniciativa responde a la situación de vulnerabilidad de quienes han ingresado en territorio nacional recientemente; según datos de la Delegación del Gobierno, se estima que unos 2.500 migrantes permanecen en Ceuta, aunque fuentes de la Ciudad Autónoma sugieren que la cifra real podría ser superior.
La logística del servicio incluye la habilitación de espacios para el aseo personal, organizados de forma diferenciada para garantizar la salubridad y la privacidad. Los hombres utilizan instalaciones habilitadas en la azotea de la vivienda, mientras que las mujeres emplean los baños interiores. Además del reparto de víveres, el equipo de voluntarios realiza curas de heridas leves y facilita productos de higiene íntima femenina. Sabah Hamed ha precisado que, debido a las dimensiones del inmueble, no es posible ofrecer alojamiento nocturno, limitando la ayuda a la cobertura de necesidades primarias durante el día.
Entre los beneficiarios de esta labor solidaria predominan ciudadanos de nacionalidad marroquí, destacando la presencia de unidades familiares, menores de edad y mujeres embarazadas. Parte de la asistencia se extiende también a personas que permanecen ocultas en zonas perimetrales y montes de la ciudad, a quienes se les hace entrega de material de acampada, como tiendas y sacos de dormir, procedentes de excedentes de campañas humanitarias previas.
La organización cuenta con el apoyo de ciudadanos como Reduan Seblali, quien tras entrar en la ciudad durante la jornada del pasado jueves, se ha incorporado a las tareas de voluntariado para facilitar la distribución de alimentos y el orden en los accesos. Hamed ha reiterado la importancia de las donaciones particulares para mantener la continuidad de este servicio, apelando a la colaboración ciudadana para el suministro de productos de primera necesidad mientras se estabiliza la situación migratoria en la ciudad autónoma.
Este operativo ciudadano se desarrolla en un contexto de alta presión asistencial, donde la infraestructura pública y las redes de solidaridad vecinal intentan mitigar las consecuencias de la crisis migratoria iniciada el pasado jueves. La labor de Hamed, ya reconocida institucionalmente en el pasado por su intervención en la crisis de 2021, vuelve a situar a la sociedad civil como un actor relevante en la gestión de la emergencia humanitaria en la frontera sur.


