Abascal señala al Gobierno por presunta corrupción y cuestiona la transparencia de los futuros procesos electorales
El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha protagonizado este miércoles una dura intervención en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados. Durante su turno de palabra, Abascal ha desglosado lo que denomina la «enciclopedia de la corrupción» del Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez y ha alertado sobre supuestas maniobras destinadas a comprometer la integridad de los próximos resultados electorales en España.
Bajo una estructura alfabética, el líder de Vox ha enumerado una serie de nombres y casos vinculados, a su juicio, con el entorno del Gabinete y sus socios parlamentarios. La lista ha incluido referencias desde el exministro Ábalos hasta el expresidente Rodríguez Zapatero, pasando por nombres como Begoña Gómez, Koldo García, y casos como los ERE de Andalucía, el rescate de Air Europa o la aerolínea Plus Ultra. Según Abascal, la corrupción ha actuado como un «agente disolvente» de la sociedad española desde la llegada de Sánchez al poder en 2018.
Uno de los puntos centrales del discurso ha sido la advertencia sobre un posible fraude electoral. Santiago Abascal ha acusado al jefe del Ejecutivo de actuar para «robar las próximas elecciones» mediante la adulteración del voto en el extranjero y la concesión masiva de pasaportes a ciudadanos que nunca han residido en el país. Estas afirmaciones se enmarcan en la propuesta legislativa que su grupo defendió este pasado martes, la cual buscaba modificar la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) para que el recuento del voto presencial y por correo se realizara de forma separada.
Dicha iniciativa parlamentaria no prosperó tras recibir únicamente los votos favorables de los diputados de Vox. El Partido Popular se situó en la abstención, mientras que el resto de los grupos parlamentarios votaron en contra, sosteniendo que el sistema electoral español actual es garantista y que no se han presentado pruebas que fundamenten las sospechas de irregularidades planteadas por la formación de Abascal.
En el plano de la confrontación dialéctica, Abascal ha cuestionado la permanencia de Sánchez en la presidencia a pesar de los escándalos citados. El líder de la oposición ha calificado al presidente como el «jefe de Ábalos» y «cómplice de Puigdemont», entre otros apelativos, y ha criticado duramente su concepto de resiliencia política. Por su parte, el Ejecutivo ha mantenido su defensa de la legalidad de todas las actuaciones señaladas por el grupo parlamentario Vox.
Esta nueva sesión de control refuerza la polarización en la Cámara Baja en un contexto marcado por diversas investigaciones judiciales abiertas que afectan a figuras cercanas al Gobierno, lo que ha elevado el tono de las intervenciones entre los principales líderes políticos.


