Albares señala al Gobierno de Italia como obstáculo para la oficialidad de las lenguas españolas en la UE
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha señalado este martes a su homólogo italiano, Antonio Tajani, como uno de los principales factores que impiden que el catalán, el euskera y el gallego obtengan el estatus de lenguas oficiales en la Unión Europea. Durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, Albares ha vinculado esta postura con la interlocución del Partido Popular con sus socios europeos de la familia conservadora.
En su intervención parlamentaria, el titular de Exteriores ha calificado como «uno de los máximos frenos» la actitud del ministro Tajani frente a la reivindicación lingüística española. Asimismo, Albares ha denunciado la persistencia de controles que ha tildado de «indignos» en los aeropuertos italianos para los viajeros procedentes de España. Según ha explicado el ministro, ya ha trasladado personalmente su reproche al representante italiano por estas medidas.
El debate se ha originado a raíz de una pregunta de la diputada del Grupo Parlamentario Popular, Cayetana Álvarez de Toledo. La representante del PP ha cuestionado si el Ejecutivo planea utilizar el proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea como moneda de cambio para favorecer las exigencias lingüísticas de los socios de investidura, tras las informaciones que apuntan a una posible vinculación entre la entrada de nuevos estados y la resolución de las lenguas oficiales pendientes.
Ante estas cuestiones, el ministro Albares ha garantizado que la posición de España es «totalmente favorable» al ingreso de Ucrania en el club comunitario. No obstante, ha insistido en que el retraso en la oficialidad de las lenguas cooficiales no responde a una falta de gestión del Gobierno, sino a la supuesta presión que el Partido Popular ejerce sobre los ejecutivos europeos de su mismo signo político para que se opongan a la iniciativa.
Albares ha personalizado la crítica en la figura de Tajani, recordando que el ministro italiano mantiene una relación cercana con el Partido Popular español, participando de forma recurrente en sus congresos y actos oficiales. El ministro ha instado a la formación de la oposición a aclarar si también han recriminado al político italiano su postura respecto a la diversidad lingüística española o sobre el trato a los pasajeros nacionales en las terminales aéreas de su país.
El intercambio dialéctico subraya la tensión existente en la política exterior española, donde la negociación para el reconocimiento del catalán, el euskera y el gallego en Bruselas continúa siendo un eje central de la agenda gubernamental y un punto de fricción constante con la oposición, en el marco de las complejas relaciones diplomáticas dentro del Consejo de la Unión Europea.


