Albares insta al PP a respaldar el plan del Gobierno para «europeizar» Ceuta y Melilla ante la visita de Feijóo
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha expresado este martes su confianza en que la próxima visita del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, a Ceuta sirva para apoyar la estrategia gubernamental de integración europea de las ciudades autónomas. El jefe de la diplomacia española ha condicionado el éxito del desplazamiento, en el que Feijóo estará acompañado por el líder del Partido Popular Europeo (PPE), Manfred Weber, a que la iniciativa no busque generar división entre la ciudadanía ceutí.
Durante su intervención en los pasillos del Senado, Albares ha detallado que el Consejo de Ministros ha analizado un paquete de medidas diseñado específicamente para reforzar el anclaje de Ceuta y Melilla en las instituciones comunitarias. Este plan, que el ministro ya presentó la semana pasada en Bruselas ante diversos comisarios europeos, contempla tres ejes fundamentales: la obtención de un asiento permanente en el Comité de las Regiones, la plena inclusión de ambos territorios en la Unión Aduanera y el reconocimiento de su especificidad geográfica como fronteras exteriores de la Unión Europea.
El titular de Exteriores ha ironizado sobre la coincidencia de objetivos entre el Gobierno y la oposición en cuanto a la «europeización» de las ciudades autónomas. En este sentido, ha señalado que, si la visita de los líderes populares tiene como fin sumarse a la propuesta del Ejecutivo, será bien recibida. No obstante, ha contrapuesto esta posibilidad con la postura del PP en otros ámbitos internacionales, citando como ejemplo el rechazo de los populares a la oficialidad del catalán, el euskera y el gallego en la Unión Europea.
En el marco de la sesión de control al Gobierno en la Cámara Alta, el debate se ha intensificado ante las críticas del senador popular José Antonio Monago. El representante del PP ha denunciado que Ceuta atraviesa un proceso de «marroquinización a cámara lenta» y ha reprochado al Ejecutivo lo que considera una actitud de «subordinación» hacia Rabat. Monago ha instado al Gobierno a actuar como una «nación soberana» y a no supeditar su política exterior a la conveniencia del reino alauita.
Albares ha respondido a estas acusaciones defendiendo la gestión diplomática y la presencia institucional del Estado en las ciudades autónomas. El ministro ha recordado que ha sido el primer titular de la cartera de Exteriores en visitar Ceuta y ha puesto en valor que las visitas de los jefes del Ejecutivo y de la Corona se han producido de forma recurrente bajo mandatos socialistas. Asimismo, ha reafirmado el compromiso de devolver a las personas que entraron irregularmente en territorio español, siempre bajo el cumplimiento estricto de la legislación y las sentencias judiciales vigentes.
Finalmente, el ministro ha criticado la gestión del Partido Popular en las comunidades autónomas donde gobierna, acusándoles de falta de solidaridad en el reparto de menores migrantes procedentes de Ceuta. Según Albares, existe una contradicción entre el discurso de apoyo a la ciudad autónoma y la negativa de los gobiernos regionales del PP a aliviar la presión asistencial que soporta el territorio, instando a la formación de Feijóo a «arrimar el hombro» en lugar de obstaculizar la acción del Gobierno central.


