Alcalá de Henares finaliza sus Ferias y Fiestas con un operativo especial de limpieza de 70 efectivos
La ciudad de Alcalá de Henares concluyó este domingo 30 de agosto sus tradicionales Ferias y Fiestas tras nueve jornadas de intensa actividad cultural y festiva. El cierre de las celebraciones ha marcado también la finalización del dispositivo especial de limpieza viaria coordinado por Valoriza, empresa responsable del servicio, que desplegó un contingente extraordinario para garantizar la recuperación de la normalidad en los espacios públicos tras la masiva afluencia de ciudadanos y visitantes.
El operativo ha contado con la participación de 70 trabajadores dedicados exclusivamente a las labores de saneamiento durante el periodo festivo. Este personal se distribuyó en turnos de mañana, tarde y noche para cubrir de manera ininterrumpida las necesidades de la ciudad. Asimismo, el despliegue técnico incluyó una treintena de medios mecanizados, entre los que destacaron barredoras, baldeadoras, hidrolimpiadoras y camiones recolectores, adaptados a las exigencias de cada jornada según la programación de eventos.
Las actuaciones se intensificaron especialmente en puntos neurálgicos como el Recinto Ferial y la Plaza de Cervantes, además de las principales zonas de conciertos. Según informan fuentes del servicio, el trabajo más crítico comenzaba tras la finalización de los espectáculos y el cierre de las atracciones. En esas franjas horarias, los equipos procedieron a la recogida masiva de residuos, el vaciado de papeleras y el baldeo exhaustivo de los pavimentos para que la huella de la jornada festiva fuera eliminada antes del inicio de la actividad ordinaria de la ciudad al día siguiente.
Más allá de las intervenciones nocturnas, el dispositivo mantuvo una vigilancia constante durante las horas de mayor tránsito. Se reforzó el vaciado de contenedores y la limpieza de mantenimiento en las áreas con mayor densidad de público para minimizar el impacto ambiental derivado del incremento de la generación de residuos asociado a las celebraciones. Esta planificación permitió que los espacios estuvieran preparados cada mañana para acoger el siguiente ciclo de actividades programadas sin incidencias de salubridad.
Con la clausura definitiva de este operativo extraordinario el 30 de agosto, Alcalá de Henares recupera su fisonomía habitual. La coordinación entre los servicios municipales y la empresa adjudicataria ha permitido gestionar con éxito una de las semanas de mayor presión para los servicios públicos locales, logrando que la transición hacia la normalidad urbana se produzca de manera inmediata tras la finalización de los festejos.


