Víctor de Aldama vincula a Begoña Gómez con la paralización de una oferta por terrenos de la SEPI
El empresario Víctor de Aldama ha declarado este miércoles ante el Tribunal Supremo que se vio obligado a retirar una oferta de 250 millones de euros por unos terrenos de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) tras recibir instrucciones directas del entorno del Ministerio de Transportes. Según el testimonio del comisionista, Koldo García le comunicó que debía desistir de la compra del complejo Campo Velázquez, en el centro de Madrid, porque Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, tenía interés en dicho inmueble.
Durante su comparecencia, Aldama explicó que su empresa, Pilot Real Estate, había registrado una propuesta formal para adquirir la parcela subastada por la SEPI. El declarante sostuvo que la operación se detuvo tras una llamada de Koldo García, asesor del entonces ministro José Luis Ábalos. «Me dijo que teníamos que retirarla porque Begoña Gómez la quería para ella», afirmó el empresario, quien actualmente colabora con la justicia bajo un atenuante de colaboración que podría reducir su petición de condena a siete años de prisión.
El interrogatorio, conducido por el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, también profundizó en los vínculos de Aldama con Carlos Moreno, quien fuera jefe de Gabinete de la actual vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. El comisionista relató que el contacto con Moreno se estableció a finales de 2019 para gestionar asuntos relacionados con el patrimonio de la SEPI y la agenda internacional del exministro Ábalos con delegaciones mexicanas.
Aldama detalló que, tras el bloqueo de la operación en Campo Velázquez, se le ofrecieron alternativas en otros suelos de titularidad pública, como una parcela en la calle Padre Damián, aunque estas gestiones nunca llegaron a materializarse. El empresario incidió en que recurrió a Moreno para solicitar ayuda ante la imposibilidad de avanzar en los terrenos donde supuestamente Gómez había mostrado interés, recibiendo como respuesta que dichas cuestiones pertenecían a «altas instancias» fuera de su alcance.
Asimismo, el testimonio del empresario abordó la situación fiscal de su mercantil, Pilot Real Estate, que mantenía una deuda cercana al millón de euros con la Agencia Tributaria. Aldama aseguró que, por mediación de Moreno y bajo presuntas instrucciones de la ministra Montero, fue recibido en varias ocasiones por altos cargos de Hacienda para tramitar un aplazamiento de la deuda. Según su versión, estas gestiones permitieron que la empresa desapareciera temporalmente de las listas de morosos del fisco.
Esta declaración se produce días después de que el propio Carlos Moreno compareciera como testigo, admitiendo reuniones con Aldama pero negando cualquier tipo de trato de favor o gestión irregular. La comparecencia de este miércoles refuerza la línea de investigación sobre el papel de los intermediarios en la gestión de activos públicos y el alcance de las influencias dentro de la estructura gubernamental durante la pasada legislatura.


