El Gobierno impulsa la candidatura de la comisaria Alicia Malo para la dirección ejecutiva de Europol
El Ministerio del Interior ha iniciado gestiones diplomáticas en Bruselas para promover la candidatura de la comisaria principal Alicia Malo como futura directora ejecutiva de Europol. Malo, quien actualmente desempeña el cargo de jefa de la División de Cooperación Internacional de la Policía Nacional, aspira a liderar la agencia de coordinación policial de la Unión Europea tras la finalización del mandato de la actual directora, la belga Catherine De Bolle, el próximo 1 de mayo.
En el marco de esta estrategia de posicionamiento institucional, el director general de la Policía, Francisco Pardo, ha mantenido recientemente encuentros en la capital comunitaria para sondear apoyos entre los Estados miembros. La maniobra del Ejecutivo español se produce en un contexto de refuerzo de la seguridad en la agenda europea, donde el papel de Europol es determinante en la lucha contra el crimen organizado, el terrorismo y las redes de tráfico ilegal de personas.
El perfil de Alicia Malo cuenta con el aval de su experiencia previa en el organismo con sede en La Haya, donde formó parte del consejo de gobierno (Management Board) entre los años 2021 y 2024. Desde el Ministerio del Interior se considera que su trayectoria en el ámbito de la cooperación internacional encaja con las necesidades operativas de la agencia para el nuevo ciclo institucional que afronta la Unión Europea.
El proceso de selección, anunciado el pasado mes de febrero, se encuentra en una fase avanzada. Tras la evaluación de los candidatos de los diferentes países miembros, se establecerá una terna final de tres aspirantes de la cual emanará la próxima dirección ejecutiva. A pesar del impulso del Gobierno, fuentes policiales señalan la complejidad de la elección debido a la existencia de perfiles internacionales con trayectorias de alto nivel y a la posibilidad de que se busque una alternancia de género en el cargo tras ocho años bajo dirección femenina.
No obstante, la Dirección General de la Policía mantiene su respaldo a la comisaria principal y desvincula su figura de las tensiones internas ocurridas en la División de Cooperación Internacional en los últimos años. Dichas controversias se han centrado principalmente en la gestión de los puestos de consejeros y agregados de Interior en las embajadas, algunos de los cuales han estado sujetos a escrutinio administrativo por la designación de mandos en situaciones procesales complejas.
Como alternativa institucional, en caso de que la candidatura para Europol no prospere, se contempla el nombramiento de Malo para la Consejería de la Representación Permanente de España ante la Unión Europea (REPER). Este puesto quedará vacante al término del verano, tras la salida de la comisaria Antonia Mena, asegurando así la continuidad de la presencia de mandos de la Policía Nacional en puestos clave de la arquitectura de seguridad en Bruselas.
La dirección de Europol supone uno de los desafíos más significativos en materia de coordinación policial comunitaria. El sucesor de De Bolle deberá gestionar la optimización del intercambio de inteligencia criminal y la resolución de incidencias relacionadas con la protección de datos personales en el marco de la cooperación transfronteriza, elementos que han marcado la agenda de la agencia en el último periodo legislativo.


