Madrid activa un dispositivo especial de movilidad y seguridad ante la visita del papa León XIV
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha presentado este jueves el Plan de Movilidad y Seguridad diseñado para la visita oficial del papa León XIV, un despliegue que afectará de manera significativa al centro de la capital entre el 3 y el 9 de junio. Ante la previsión de una afluencia masiva, el regidor ha solicitado a las empresas madrileñas que faciliten el teletrabajo y la flexibilidad horaria, medidas que también se aplicarán a los empleados municipales para mitigar el impacto de las restricciones de tráfico.
Las afecciones a la circulación han comenzado este mismo jueves en la plaza de Cibeles, donde se ha iniciado el montaje del escenario para la misa central del próximo 7 de junio. Según el cronograma oficial, se producirá una reducción paulatina de carriles hasta el cierre total del eje de la plaza de Lima el miércoles 3 de junio, y del eje de Cibeles el jueves 4. El Ayuntamiento recomienda el uso de la M-30 para desplazamientos de largo recorrido y ha confirmado la colaboración con plataformas de navegación como Google y Waze para ofrecer rutas alternativas en tiempo real.
Como medida excepcional para fomentar el transporte público, los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) serán gratuitos del 3 al 9 de junio. Asimismo, el sector del taxi operará con la totalidad de su flota durante las jornadas del 6 y 7 de junio. Para los visitantes que lleguen desde fuera de la ciudad, se han habilitado aparcamientos disuasorios específicos para autobuses, que contarán con servicios de lanzadera hasta los puntos neurálgicos de los eventos.
El dispositivo de seguridad y emergencias contará con la movilización de 4.000 efectivos de la Policía Municipal procedentes de todas las comisarías territoriales. Por su parte, el Samur-Protección Civil desplegará a 1.000 sanitarios y establecerá diez puestos sanitarios avanzados: seis en la plaza de Cibeles y cuatro en la plaza de Lima. El Cuerpo de Bomberos también reforzará su presencia con dotaciones estratégicas para garantizar una respuesta inmediata ante cualquier incidencia.
Las previsiones municipales estiman una concurrencia de un millón y medio de fieles en la misa de Cibeles y de medio millón en la plaza de Lima. Para gestionar este volumen de personas, el Consistorio ha habilitado 33 centros polideportivos en diversos distritos como alojamiento temporal. En términos de servicios básicos, se instalarán 1.000 baños químicos y se reforzará el área de limpieza con más de mil contenedores adicionales distribuidos en 97 puntos clave de la ciudad.
Finalmente, la agenda institucional incluirá la denominada «Noche en blanco y amarillo», durante la cual museos e instituciones culturales ampliarán su horario de apertura hasta la madrugada. No obstante, las autoridades han recordado la prohibición de pernoctar en la vía pública o realizar acampadas para reservar sitio en los lugares donde se celebrarán los actos religiosos. El alcalde Almeida ha calificado la cita como un acontecimiento de trascendencia extraordinaria para el cual la administración local ha dispuesto todos los recursos necesarios para garantizar el orden y la seguridad.


