El Gobierno vasco concede el tercer grado a los internos de ETA Juan Antonio Olarra Guridi y Xabier Zabalo
El Departamento de Justicia del Gobierno vasco ha aprobado la progresión al tercer grado penitenciario de Juan Antonio Olarra Guridi, quien fuera jefe del aparato militar de la organización terrorista ETA, y de Xabier Zabalo Beitia. Ambos reclusos se encuentran cumpliendo sus penas en el centro penitenciario de Martutene, en San Sebastián, según han confirmado fuentes de la administración autonómica tras la información adelantada por el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite).
Juan Antonio Olarra Guridi, que acumula diversas condenas por delitos de terrorismo que superan los 1.000 años de prisión, ya disfrutaba de salidas de la cárcel desde el pasado año. Estas se producían bajo la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, una medida de flexibilización que permite a internos en segundo grado acceder a ciertos beneficios propios de la semilibertad antes de la progresión formal de grado que se ha oficializado ahora.
En el caso de Xabier Zabalo Beitia, esta nueva resolución del Gobierno vasco se produce tras un proceso previo de revocación judicial. El pasado 21 de febrero de 2025, el Ejecutivo autonómico ya le otorgó el tercer grado, pero la decisión fue recurrida por la Fiscalía. Posteriormente, el juez de Vigilancia Penitenciaria estimó el recurso y revocó la progresión, lo que supuso el reingreso del interno en el segundo grado hasta esta nueva propuesta administrativa.
La concesión de estos grados de semilibertad se enmarca en el ejercicio de las competencias de gestión penitenciaria que ostenta el Gobierno vasco. No obstante, las decisiones de progresión pueden ser objeto de supervisión por parte de la Fiscalía de la Audiencia Nacional y, en última instancia, del Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria, que tiene la potestad de confirmar o anular los cambios de régimen si estima que no se cumplen los requisitos legales exigidos.
Con estas dos nuevas resoluciones, el Departamento de Justicia continúa con la gestión de los expedientes de la población reclusa en los centros del País Vasco, bajo criterios técnicos que son analizados individualmente por las juntas de tratamiento de cada prisión antes de recibir el visto bueno definitivo de la dirección de Justicia.


