La Fiscalía de Israel imputa a un asesor de Netanyahu por la filtración de documentos militares clasificados
La Fiscalía de Israel ha presentado cargos este jueves contra Yonatan Urich, asesor principal del primer ministro Benjamin Netanyahu, en el marco de una investigación sobre la filtración deliberada de información militar sensible a medios de comunicación internacionales. El caso, que ha provocado una intensa controversia en la esfera política israelí, señala que la difusión de estos datos podría haber puesto en peligro la seguridad del Estado.
Según el escrito de acusación, Urich habría colaborado con Eli Feldstein, exportavoz de la oficina del primer ministro, para extraer documentos militares confidenciales y entregarlos a la prensa extranjera, incluyendo al diario alemán Bild. Las pesquisas sugieren que la intención tras estas filtraciones era influir en la opinión pública israelí mediante información que, según los indicios recabados por las fuerzas de seguridad, podría haber sido manipulada antes de su publicación.
El primer ministro Netanyahu ha calificado el proceso judicial de «caza de brujas» y ha tildado las acusaciones de «farol». El mandatario sostiene que la investigación es una represalia política, una postura que ha sido respaldada por varios miembros de su gabinete. El ministro de Justicia, Yariv Levin, criticó la decisión de la Fiscalía alegando que se trata de una aplicación «selectiva» de la justicia y que las medidas adoptadas son constitutivas de delito al dirigirse específicamente contra el entorno del jefe del Ejecutivo.
Desde el seno del Gobierno, otras figuras de alto rango han manifestado su rechazo a la imputación. El presidente de la Knesset, Amir Ohana, y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, han dirigido sus críticas hacia la fiscal general, Gali Baharav-Miara, acusándola de instrumentalizar el sistema judicial con fines políticos. Por su parte, la ministra de Transportes, Miri Regev, defendió la dedicación profesional de Urich y afirmó que la acusación de dañar la seguridad estatal carece de base legal sólida.
En contraste, los líderes de la oposición han exigido responsabilidades y una cooperación plena con las autoridades judiciales. Yair Lapid, líder de la oposición, señaló que el primer ministro no debe respaldar a individuos acusados de comprometer los intereses nacionales. Asimismo, Yair Golan, líder de los Demócratas, advirtió que en un sistema democrático institucionalizado, lo pertinente sería la suspensión de los asesores implicados mientras se desarrollan las investigaciones.
Los hechos investigados se remontan a filtraciones ocurridas en 2024 sobre los supuestos planes del entonces líder de Hamás, Yahya Sinwar, para huir a través del corredor de Filadelfia junto a rehenes israelíes. La Fiscalía mantiene bajo escrutinio la relación de los acusados con intereses extranjeros y el uso de información clasificada para fines de comunicación estratégica ajenos a los cauces institucionales de seguridad.


