CaixaForum Madrid presenta la muestra «Soy Asurbanipal», una inmersión en el legado del último gran soberano asirio
La institución cultural CaixaForum Madrid ha inaugurado la exposición «Soy Asurbanipal, rey del mundo, rey de Asiria», una ambiciosa propuesta que reúne 158 piezas procedentes de la colección del British Museum. La muestra profundiza en la figura de Asurbanipal (669 – c. 631 a. C.), último gran monarca del Imperio Neoasirio, cuya administración extendió su influencia desde Nínive —en el actual Irak— hasta las costas del Mediterráneo y las regiones montañosas del actual Irán.
La presentación oficial contó con la participación de la directora de CaixaForum Madrid, Isabel Fuentes; el director del British Museum, Nicholas Cullinan; y el comisario del Departamento de la Antigua Mesopotamia en el British Museum, Sébastien Rey. Los ponentes destacaron que el reinado de Asurbanipal representó el apogeo económico y cultural de un imperio que, bajo una estructura administrativa centralizada, fomentó el intercambio de ideas y la expansión de corrientes artísticas a gran escala.
La exposición se articula en torno a la dualidad del monarca, caracterizado tanto por su capacidad bélica como por su ambición intelectual. Asurbanipal fue el artífice de una de las bibliotecas de tabletas cuneiformes más importantes de la antigüedad, con el objetivo de compilar el conocimiento de su tiempo. No obstante, el discurso museográfico no elude la realidad de un imperio forjado mediante la violencia y el control férreo de sus territorios, empleando estrategias que combinaban la diplomacia con el uso de la fuerza militar.
En el marco de la presentación, se abordó la relevancia actual del patrimonio arqueológico en la región. El comisario Sébastien Rey subrayó que, a pesar de los conflictos históricos y contemporáneos que han afectado a la zona, existe una colaboración activa entre el Gobierno de Irak y organismos internacionales para la reconstrucción de bienes culturales. Asimismo, se destacó la influencia asiria en la arquitectura y la administración persa, señalando que la gestión del patrimonio sigue siendo un punto de conexión técnica y académica entre las instituciones de Irak e Irán.
La estructura de la muestra consta de ocho secciones, incluyendo un epílogo dedicado a la preservación del pasado para las generaciones futuras. Entre las piezas más destacadas se encuentra una impresión sobre arcilla que representa al monarca en un ritual de caza de leones, símbolo de la restauración del orden frente al caos. Este tipo de iconografía, según explicaron los expertos, servía para legitimar el papel del rey como protector de sus súbditos y representante de la divinidad.
Además de los objetos arqueológicos, la exposición incorpora doce puntos de mediación interactiva y recursos audiovisuales narrativos. Estos elementos permiten a los visitantes familiarizarse con el alfabeto cuneiforme y conocer testimonios ficcionados de figuras históricas de la corte asiria, elaborados a partir de fuentes documentales. La muestra permanecerá abierta al público durante la temporada de primavera, ofreciendo una perspectiva integral sobre una civilización fundamental para el desarrollo de la historia de la humanidad.


