sábado, mayo 30, 2026
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El fin de la Pax Americana: Trump y el declive en Oriente

Washington y Teherán inician negociaciones en Islamabad en un giro estratégico para Oriente Próximo

El gobierno de los Estados Unidos ha iniciado una desescalada diplomática con la República Islámica de Irán, pasando de una retórica de confrontación total a la apertura de un proceso de negociación bilateral en Islamabad, Pakistán. Este movimiento, consolidado durante la segunda semana de abril de 2026, representa un cambio de paradigma en la política exterior de la administración Trump, que ha pasado de amenazar con la destrucción del régimen de los ayatolás a reconocerlos como interlocutores legítimos en la definición del futuro regional.

La decisión de la Casa Blanca de retractarse de su ultimátum militar a escasas horas de su vencimiento ha sido interpretada por analistas internacionales como una aplicación de la estrategia transaccional descrita en el manual del presidente, «The Art of the Deal». No obstante, la aceptación de una tregua de quince días y el envío de delegaciones de alto nivel a Pakistán —bajo la mediación de Islamabad y la presión diplomática de Pekín— sugiere una búsqueda urgente de estabilidad para evitar los costes políticos de una nueva debacle militar en el extranjero.

Desde una perspectiva institucional, el despliegue diplomático en territorio neutral y la aceptación de las condiciones de Teherán sobre el formato de las conversaciones otorgan a Irán una posición de hegemonía regional no reconocida anteriormente por Washington. Este giro se produce tras un periodo de intenso desgaste militar iniciado en agosto de 2023, y tras el fracaso de los objetivos maximalistas planteados por la administración estadounidense a principios de año.

El actual escenario evoca, según diversos observadores, las crisis de retirada de Saigón en 1975 y Kabul en 2012, marcando lo que podría ser el fin del ciclo geopolítico denominado «Pax Americana». Este periodo, que se consolidó tras la caída de la Unión Soviética en 1991 y la Primera Guerra del Golfo, situaba a Estados Unidos como la «potencia imprescindible» y garante del orden internacional unipolar. La situación actual en Oriente Próximo parece cerrar ese ciclo, devolviendo a la sociedad internacional a un entorno más inestable y multipolar.

Escenarios para la resolución del conflicto

Tras descartarse temporalmente una ocupación militar o un cambio de régimen inmediato, la comunidad internacional contempla tres escenarios posibles para las próximas semanas. El primero, denominado «Solución Sayfán», consistiría en una política de contención prolongada donde la región buscaría estructuras de seguridad independientes de la tutela estadounidense. El segundo, el escenario «Atlantic City», implicaría un colapso de las negociaciones que derivaría en una nueva ofensiva militar de alto riesgo para la administración Trump.

Finalmente, el escenario «Le Duc Tho» plantea una negociación que facilite una retirada estadounidense a cambio de una estabilidad temporal en la región, similar a los acuerdos de paz de 1973. Este camino, aunque políticamente atractivo por la posibilidad de un reconocimiento diplomático internacional, mantiene altos niveles de incertidumbre sobre la fiabilidad de los acuerdos a largo plazo.

La realidad geopolítica derivada de este encuentro en Islamabad sitúa a Estados Unidos como un actor más dentro de un sistema internacional que Hedley Bull definió como «anárquico». Sin un garante claro del orden global, las próximas semanas en Oriente Próximo serán determinantes para definir si el mundo se encamina hacia una nueva arquitectura de seguridad o hacia una fase de inestabilidad sistémica sin reglas imperantes claras.

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