Ayuso exige a Sánchez una moción de confianza y la convocatoria de elecciones generales
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha solicitado este miércoles al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se someta a una cuestión de confianza en el Congreso de los Diputados. Durante su intervención en un foro informativo organizado por el diario El Mundo, la dirigente madrileña ha defendido que el actual escenario político requiere la devolución de la palabra a las Cortes y la posterior convocatoria de elecciones generales, citando el deterioro institucional y las investigaciones judiciales en curso como motivos principales.
Ayuso ha fundamentado su petición en lo que califica como una situación de «corrupción de Estado», haciendo referencia directa al reciente auto del juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz. Para la presidenta regional, los hechos descritos en la investigación judicial suponen un «ataque a la democracia» y evidencian, a su juicio, una estrategia de instrumentalización de las estructuras gubernamentales para interferir en causas judiciales que afectan al entorno del jefe del Ejecutivo.
En cuanto a la estrategia parlamentaria, la presidenta de la Comunidad de Madrid ha argumentado que la cuestión de confianza es la herramienta más «coherente» en el contexto actual, por encima de una moción de censura presentada por la oposición. Según Ayuso, este mecanismo obligaría a los socios de investidura a ratificar su apoyo de manera explícita, instándoles a abandonar lo que considera «falsas líneas rojas» y permitiendo que la ciudadanía observe el posicionamiento de cada formación ante la situación del Gobierno.
La mandataria autonómica ha endurecido su discurso respecto a la gestión administrativa del PSOE, denunciando una presunta «colonización» de las instituciones estratégicas del Estado. Ayuso ha señalado la colocación de perfiles afines al partido en consejos de administración de empresas públicas y organismos nacionales, calificando estas prácticas de ocupación institucional como un riesgo para el sistema democrático y la separación de poderes.
Respecto a la estabilidad de la coalición de gobierno y sus apoyos externos, Ayuso se ha mostrado escéptica sobre la posibilidad de que formaciones como Junts, PNV o Bildu retiren su respaldo a corto plazo. Ha sostenido que estos grupos mantienen la gobernabilidad por intereses particulares y beneficios políticos, como la situación penitenciaria en el caso de Bildu o la supervivencia parlamentaria en el de Sumar. En este sentido, ha emplazado a sectores críticos del socialismo a pronunciarse ante lo que considera una deriva «insostenible» del Ejecutivo central.
Finalmente, la presidenta madrileña ha rechazado las explicaciones ofrecidas por el Gobierno sobre las diligencias judiciales recientes, asegurando que la gravedad de los indicios de financiación irregular e institucionalización de prácticas ilícitas exigen una respuesta política inmediata que culmine en un proceso electoral con garantías y en igualdad de condiciones para todas las fuerzas políticas.


