La BBC suprimirá 1.250 puestos de trabajo en un plan de ahorro de 500 millones de libras
La corporación pública de radiotelevisión británica, BBC, ha concretado este miércoles el alcance de su plan de reestructuración, que supondrá el despido de 1.250 empleados. La medida busca reducir el gasto operativo de la cadena en 500 millones de libras (aproximadamente 578 millones de euros) durante los próximos dos años, en respuesta a la migración de las audiencias hacia los modelos de consumo digital y a la inestabilidad financiera del sector.
Según el comunicado remitido por el director general, Matt Brittin, los recortes afectarán de forma segmentada a 700 puestos en áreas de gestión y a otros 550 empleados adscritos a las unidades de producción de radio y televisión. Brittin, quien asumió el liderazgo de la entidad hace tres meses procedente del sector tecnológico, señaló que la institución atraviesa «tiempos muy inciertos» que obligan a tomar «decisiones difíciles» para garantizar la viabilidad del servicio público.
Como parte de esta estrategia de ajuste, la BBC llevará a cabo una revisión integral de su oferta de canales y emisoras. El objetivo es rebajar el gasto en programación en 80 millones de libras (92 millones de euros). Aunque el director general no precisó qué programas o servicios específicos se verán afectados, subrayó que la prioridad será adaptar los contenidos a los nuevos hábitos de consumo online, donde se concentra actualmente el crecimiento de los espectadores.
La televisión pública británica se enfrenta a un escenario de pérdida de audiencia ante la competencia de las plataformas a la carta, un fenómeno global que afecta a los medios tradicionales. A este desafío estructural se suma la presión política de diversos sectores que cuestionan la línea editorial de la cadena y su modelo de financiación. No obstante, Brittin destacó que la audiencia mantiene su confianza en la corporación como referente informativo y de entretenimiento.
Actualmente, la BBC se financia mediante un canon obligatorio de 180 libras anuales (unos 210 euros) por hogar con televisor. Este sistema de ingresos está diseñado para salvaguardar la independencia de la entidad respecto a los gobiernos de turno en Londres. La ejecución de este recorte del 10% de su plantilla representa uno de los ajustes más significativos en la historia reciente de la radiotelevisión pública del Reino Unido.


