El precio del crudo Brent retoma los 100 dólares pese a la liberación de reservas estratégicas del G7
El mercado internacional de hidrocarburos registró este martes un nuevo repunte en los precios de referencia. El barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, volvió a situarse por encima de los 100 dólares, tras haber alcanzado un mínimo intradía de 97 dólares. Esta volatilidad se produce en un contexto marcado por el reciente anuncio del G7 de liberar reservas estratégicas y la persistente inestabilidad geopolítica en Oriente Próximo y el este de Europa.
Hacia el cierre de la jornada, el Brent cotizaba en los 100,80 dólares, recuperando los niveles registrados en la apertura del mercado. De manera simultánea, el petróleo West Texas Intermediate (WTI), referente en Estados Unidos, se posicionó cerca de los 90 dólares, a pesar de haber marcado los 87 dólares durante las horas centrales del día. Este comportamiento refleja la presión sostenida sobre la oferta, que contrarresta las medidas de intervención institucional para estabilizar los costes energéticos.
La escalada de precios ocurre apenas días después de que los países integrantes del G7 acordaran la liberación coordinada de 100 millones de barriles de petróleo crudo y diésel. Según la presidencia francesa del organismo, la iniciativa ha comenzado de forma inmediata y se prolongará durante los próximos cuatro meses. El plan incluye una liberación sustancial de diésel en los primeros 20 días, con el objetivo de mitigar el impacto en los productos derivados, aunque no se ha especificado el reparto exacto de la carga entre las naciones participantes.
La agenda institucional para abordar esta crisis continuará este miércoles con una reunión de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), centrada en el análisis de las reservas. Paralelamente, el Grupo de Coordinación de Petróleo de la Unión Europea mantendrá una cita en Bruselas para evaluar la seguridad del suministro en el bloque comunitario, según fuentes de organismos internacionales.
La persistencia de altos precios en los derivados como la gasolina y el diésel se atribuye a la escasez de refinerías operativas. Este déficit estructural se ha visto agravado por el conflicto en Ucrania y las tensiones en Oriente Próximo. No obstante, algunos indicadores sugieren una paulatina normalización de la oferta física. Arabia Saudí ha retomado la actividad en el oleoducto Este-Oeste tras un periodo de inhabilitación por ataques, y Kuwait ha informado que su producción alcanza ya el 75% de los niveles previos al conflicto.
Analistas financieros de la firma ING han destacado que Arabia Saudí ha reducido el precio oficial de venta de su crudo Arab Light para el mercado asiático en las entregas de noviembre, lo cual interpretan como una señal de mejora en el panorama de la oferta. Sin embargo, la seguridad en las rutas comerciales sigue bajo amenaza; este martes se reportó un ataque contra un petrolero en el estrecho de Ormuz que dejó doce marineros heridos, la mayoría de nacionalidad india.
En el plano diplomático, el Consejo Supremo de Seguridad de Irán ha manifestado su rechazo a la campaña de presión económica liderada por Washington. Mohsen Rezai, líder del organismo, calificó las previsiones de Estados Unidos como una «guerra económica» destinada al fracaso, reafirmando la postura de Teherán frente a las sanciones internacionales que afectan al mercado global de crudo.


