Confirmado un nuevo brote de ébola en la República Democrática del Congo con 80 fallecidos sospechosos
Las autoridades sanitarias de África y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han confirmado la aparición de un nuevo brote de ébola en la provincia de Ituri, al noreste de la República Democrática del Congo (RDC). Hasta el momento, se han contabilizado 245 casos sospechosos y 80 fallecimientos relacionados, mientras que se ha detectado un primer caso mortal importado en la vecina Uganda.
La OMS ha identificado que el brote corresponde a la variante Bundibugyo. Según los últimos reportes del Instituto Nacional de Investigación Biomédica (INRB) en Kinshasa, trece de las veinte pruebas analizadas recientemente han dado positivo por el virus. Por su parte, los Centros de África para el Control y la Prevención de Enfermedades (África CDC) sitúan la cifra de casos sospechosos en 246, concentrados principalmente en las zonas sanitarias de Mongwalu y Rwampara, con investigaciones en curso en la ciudad de Bunia.
La propagación transfronteriza ya ha afectado a Uganda, donde se ha confirmado el fallecimiento de un ciudadano congoleño de 59 años en un hospital de Kampala. El paciente ingresó el pasado 11 de mayo con sintomatología compatible y falleció tres días después. No obstante, la agencia médica de Naciones Unidas ha aclarado que se trata de un caso importado desde la RDC y que, hasta la fecha, no existe evidencia de transmisión local en territorio ugandés.
La respuesta sanitaria se enfrenta a desafíos adicionales debido a la inestabilidad en Ituri, una provincia marcada por la actividad de las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF). Este grupo armado, vinculado al Estado Islámico, es responsable de una violencia persistente que genera constantes desplazamientos de población. Jean Kaseya, director general de los África CDC, subrayó que el flujo de refugiados entre la RDC, Uganda y Sudán del Sur obliga a una coordinación regional inmediata para contener la expansión del virus.
Un equipo de expertos de la OMS ya se encuentra desplegado en la zona para colaborar con las autoridades nacionales y provinciales. El plan de respuesta integral incluye la activación de mecanismos de operaciones de emergencia, vigilancia digital, gestión de datos y labores de prevención de infecciones. Las autoridades han instado a las comunidades locales a informar con celeridad sobre cualquier síntoma y a evitar el contacto directo con personas sospechosas de portar la enfermedad.
La República Democrática del Congo es considerada la nación con mayor experiencia global en la gestión de esta enfermedad. Desde la identificación del virus en 1976 a orillas del río Ébola, el país ha enfrentado más de una docena de brotes. El antecedente más cercano concluyó oficialmente en diciembre de 2025 en la provincia de Kasai, tras registrar 64 casos y 45 muertes confirmadas.
El virus del Ébola presenta una tasa de letalidad media cercana al 50%. Los síntomas iniciales incluyen fiebre súbita, cansancio intenso y dolores musculares, que suelen derivar en vómitos, diarrea y signos de deterioro de las funciones renal y hepática. La OMS ha recalcado que la activación temprana de las campañas de vacunación y la implicación activa de la población son factores fundamentales para limitar la presencia geográfica del brote actual.


