El Kunsthistorisches Museum de Viena analiza el legado de Canaletto y Bellotto en una muestra institucional
Viena — El Kunsthistorisches Museum de Viena ha inaugurado la exposición «Canaletto & Bellotto», una revisión técnica e histórica que reúne 57 obras, entre pinturas, dibujos y grabados, para explorar la evolución de la veduta en la Europa del siglo XVIII. La muestra destaca la trayectoria de Giovanni Antonio Canal y su sobrino Bernardo Bellotto, figuras centrales en la representación arquitectónica y social de ciudades como Venecia, Londres y Viena.
La exhibición, que cuenta con 32 lienzos procedentes de diversas colecciones públicas y privadas europeas, pone de relieve la importancia del género de la vista urbana en el mercado artístico del siglo XVIII. Durante este periodo, el auge del Grand Tour impulsó la demanda de representaciones precisas de la arquitectura y la vida social, consolidando el nombre de Canaletto como un referente de prestigio en todo el continente.
A nivel biográfico, la muestra clarifica la distinción entre ambos artistas, cuya identidad ha sido objeto de frecuente confusión histórica. Giovanni Antonio Canal (1697-1768), conocido como Canaletto, formó en su taller veneciano a su sobrino Bernardo Bellotto (1722-1780). Este último adoptó el seudónimo de su tío no solo como reconocimiento a su vínculo pedagógico, sino también como estrategia de posicionamiento comercial, llegando a firmar sus obras como «Bernardo Bellotto, llamado Canaletto» para incrementar su valor de mercado.
Los análisis técnicos presentados en la exposición subrayan las diferencias estilísticas entre ambos maestros. Mientras que Canaletto es reconocido por sus escenas de iluminación uniforme y tonos pastel, influenciadas por su formación inicial como pintor de decorados teatrales, Bellotto desarrolló un lenguaje propio caracterizado por contrastes tonales dramáticos y un uso riguroso del claroscuro. Ambos autores compartieron, no obstante, el interés por la óptica científica y el empleo de la cámara oscura para garantizar la precisión topográfica en sus composiciones.
La trayectoria internacional de los artistas también ocupa un lugar destacado en el recorrido expositivo. Se documenta la estancia de nueve años de Canaletto en Inglaterra, donde capturó la transformación de Londres en una metrópoli moderna. En paralelo, se analiza la etapa de Bellotto en las cortes de Dresde, Viena y Varsovia. De su periodo en la capital austriaca destacan sus vistas del Palacio de Schönbrunn, ejecutadas entre 1759 y 1761, que funcionan como registros visuales de la monarquía de los Habsburgo.
Finalmente, la institución subraya la relevancia documental de estas obras en la historia contemporánea de Europa. Más allá de su valor estético, las vedute de Canaletto y Bellotto proporcionaron una base técnica fundamental tras la Segunda Guerra Mundial. La precisión arquitectónica de sus lienzos permitió a los urbanistas y restauradores reconstruir con fidelidad centros históricos que habían sido devastados por el conflicto, especialmente en las ciudades de Dresde y Varsovia.


