La Delegación del Gobierno en Baleares solicita un informe tras los incidentes en la marcha contra la masificación turística
El delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, ha anunciado la solicitud de un informe exhaustivo sobre la actuación policial registrada este domingo en Palma durante la movilización contra la masificación turística. Los incidentes, que se produjeron tras la finalización del acto principal, se saldaron con un balance de ocho personas heridas y han generado una fuerte controversia política en las islas, con peticiones de dimisión por parte de varios sectores parlamentarios.
Rodríguez ha calificado como «inaceptables» algunas de las imágenes captadas durante los enfrentamientos entre manifestantes y efectivos de la Policía Nacional. Según ha manifestado el delegado a través de sus canales oficiales, el objetivo de esta investigación interna es analizar las intervenciones y determinar las responsabilidades pertinentes. El representante del Ejecutivo central en el archipiélago ha expresado asimismo su preocupación por el desarrollo de los acontecimientos y ha deseado la recuperación de los lesionados.
Los hechos se desencadenaron al término de la lectura del manifiesto en Ses Voltes, cuando una parte de los asistentes intentó desplazarse hacia el Parc de la Mar. El avance fue interceptado por un cordón policial en la avenida Antoni Maura, lo que generó momentos de alta tensión. Tras el lanzamiento de objetos, principalmente botellas de plástico, por parte de un grupo reducido de personas, los agentes iniciaron maniobras de dispersión que incluyeron el uso de defensas reglamentarias y el disparo de pelotas de goma.
En cuanto al balance sanitario, el servicio de emergencias SAMU 061 atendió a ocho personas en la zona de los disturbios. Dos de los heridos fueron trasladados a centros hospitalarios con pronóstico reservado, mientras que los seis restantes presentaban lesiones de carácter leve y fueron dados de alta en el mismo lugar. Entre los incidentes más destacados, se registró la atención a un joven con una herida sangrante en la cabeza que requirió asistencia inmediata en una unidad móvil.
La actuación ha provocado una inmediata reacción política. Vicenç Vidal, diputado de Sumar-MÉS en el Congreso de los Diputados, y Lucía Muñoz, coordinadora de Podemos en Baleares, han exigido la dimisión inmediata del delegado del Gobierno, al considerar que la intervención policial fue «desproporcionada» contra una protesta mayoritariamente pacífica. Asimismo, organizaciones como Juventudes Socialistas de Mallorca han hecho un llamamiento a proteger el derecho de manifestación frente a lo que consideran medidas intimidatorias.
La movilización, que transcurrió de forma mayoritariamente cívica durante casi cuatro horas, finalizó oficialmente cerca de las 23:00 horas. Mientras una minoría mantenía el enfrentamiento con las fuerzas de seguridad, el grueso de los manifestantes continuó con la protesta mediante cánticos y consignas en defensa del territorio, hasta que la multitud se dispersó de manera definitiva en el centro de Palma.


