Los concejales no adscritos de Cartagena rechazan la moción de censura tras el cese de López Pretel
Los concejales no adscritos del Ayuntamiento de Cartagena, Diego Salinas y Beatriz Sánchez del Álamo, han anunciado oficialmente este miércoles su decisión de no apoyar la moción de censura promovida por PSOE, MC y Sí Cartagena contra la alcaldesa de la ciudad, Noelia Arroyo. La negativa de ambos ediles, antiguos representantes de Vox, garantiza la continuidad del actual Gobierno municipal tras semanas de incertidumbre política en el consistorio cartagenero.
A través de un comunicado conjunto, los dos concejales han justificado su postura argumentando que la situación política «ha cambiado sustancialmente» tras la decisión de la alcaldesa de apartar a Gonzalo López Pretel del Ejecutivo municipal. Salinas y Sánchez del Álamo han agradecido que la regidora haya entendido que la permanencia de Pretel era «perjudicial para Cartagena» debido a lo que califican como una «mala gestión política» avalada por «innumerables quejas vecinales».
Respecto a su salida de Vox, los ediles han puntualizado que su renuncia al grupo municipal no se debió a discrepancias ideológicas con las siglas del partido, sino a una pérdida de confianza en sus representantes en Cartagena y en la Asamblea Regional. Según el texto emitido, consideraban que los dirigentes actuales habían dejado de representar los valores del proyecto original, lo que les llevó a explorar la vía de la moción de censura como «única opción viable» para desbloquear la gestión municipal.
En relación con las negociaciones previas para el cambio de gobierno, los concejales han revelado que los contactos con la oposición fueron inicialmente impulsados por Rubén Martínez Alpañez, portavoz del Grupo Parlamentario de Vox en la Asamblea Regional de Murcia, en coordinación con la dirección nacional del partido. Los ediles han calificado de «absolutamente falso» el relato que intentaba desvincular a la estructura nacional de Vox de dichas conversaciones políticas.
El comunicado incide en que el escenario de inestabilidad nacional y la preocupación social han pesado en su decisión final. Los representantes no adscritos han manifestado su temor a que una moción de censura pudiera «facilitar la entrada del PSOE en el Gobierno municipal», una opción que consideran contraproducente para el interés general de la ciudad en el actual contexto político.
Finalmente, los concejales han concluido que «lo más responsable y beneficioso» para la institución es mantener la estabilidad gubernamental durante el tiempo que resta de legislatura. Con este anuncio, la iniciativa liderada por los grupos de la oposición pierde los apoyos necesarios para prosperar, consolidando la posición de Noelia Arroyo al frente de la Alcaldía de Cartagena.


