La televisión estatal china, CCTV, ha formalizado la suspensión de las emisiones de los partidos de LaLiga tras la controversia generada por las recientes declaraciones del delantero del Real Madrid, Kylian Mbappé. El futbolista francés se refirió al exlíder Mao Zedong en términos que las autoridades del país asiático han calificado como una ofensa grave a los «sentimientos nacionales», lo que ha provocado una reacción en cadena que afecta tanto a los derechos de transmisión como a los acuerdos comerciales del jugador.
El conflicto se originó durante una entrevista concedida por Mbappé al programa francés «The Bridge». Al ser consultado sobre su meme favorito en redes sociales, el goleador mencionó una imagen en la que su rostro se superpone al de Mao Zedong, fundador de la República Popular China, refiriéndose a él como «dictador chino». Según informó el medio oficial The Paper, el Gobierno de China considera que estas afirmaciones han herido profundamente la sensibilidad del pueblo chino, lo que ha derivado en el veto inmediato de todas las transmisiones y anuncios relacionados con el futbolista.
Las repercusiones económicas no se han limitado al ámbito televisivo. Importantes consorcios chinos, entre los que destacan el grupo de bebidas Dongpeng Beverage Group y las compañías lácteas Mengniu y Milkground, han anunciado la rescisión unilateral de sus contratos publicitarios con el deportista. A través de un comunicado oficial, Dongpeng subrayó su política de «tolerancia cero» ante cualquier comportamiento que menoscabe la identidad nacional, advirtiendo que la ruptura de colaboraciones comerciales podría ser definitiva.
Ante la gravedad de la crisis institucional, el presidente de LaLiga, Javier Tebas, ha emitido un comunicado urgente para mitigar el impacto diplomático y deportivo. Tebas lamentó profundamente el malestar causado y ofreció disculpas formales en nombre de la institución. El dirigente subrayó que la relación de respeto y cooperación construida durante años con los operadores audiovisuales y aficionados chinos es estratégica, y aseguró que no permitirán que una «actuación individual» perjudique la estabilidad de la competición y de los 20 clubes que la integran.
Por su parte, Kylian Mbappé ha hecho pública una rectificación a través de sus canales oficiales, difundida en francés, chino e inglés. El delantero reconoció que su comentario fue «desafortunado» y aseguró que nunca tuvo la intención de ofender a la comunidad china ni a su historia. «Siento un profundo respeto por el pueblo chino y lamento sinceramente el daño ocasionado», expresó el jugador del Real Madrid, en un intento por cerrar el episodio que amenaza con desmantelar su presencia comercial en uno de los mercados más relevantes para la industria del fútbol global.
LaLiga ha confirmado que se encuentra trabajando directamente con sus interlocutores y socios en China para adoptar medidas que permitan restablecer la normalidad en las transmisiones. Este incidente se produce en un momento de expansión de la marca del fútbol español en Asia, lo que ha llevado a la patronal a reforzar su compromiso institucional para preservar la confianza mutua con las autoridades y operadores del país oriental.


